Editorial: El aporte de los refugiados

No hay un solo caso de un refugiado que haya cometido un acto terrorista en suelo estadounidense.
Editorial: El aporte de los refugiados
Grupos de defensa refugiados se han manifestado contra el gobierno de Trump.
Foto: MARK RALSTON/AFP/Getty Images

Si se hace una lista de refugiados recibidos por Estados Unidos se hallan premios Nobel, pioneros de la tecnología, de las ciencias, creadores que se destacaron en las artes y muchísimos empresarios exitosos. Algunos llegaron siendo conocidos, la mayoría eran desconocidos y sus hijos, que arribaron huyendo de terribles condiciones.

Cuando la administración Trump mira a los refugiados ve una carga de la sociedad y terroristas en potencia.

La primera es una imagen real, con nombres y apellidos. La segunda es parte de una nublada visión ideológica en contra todo lo que es inmigrantes. No hay un solo caso de un refugiado que haya cometido un acto terrorista en suelo estadounidense.

Desde el primer momento el gobierno del presidente Donald Trump emitió una orden para bloquear temporalmente la entrada de refugiados provenientes de seis países musulmanes. La palabra final la tiene la Suprema Corte quien todavía ni siquiera escuchó el caso. La cuestión dado el paso pasó a ser una disputa sobre el poder presidencial.

Más concreta es la necesidad de la Casa Blanca de fijar para octubre una cifra tope de refugiados que está dispuesta a recibir. Esto no significa que tiene que recibir esa cantidad, tiene un impacto político como señal al mundo de generosidad ante las adversidades humanas.

En esta ocasión parece ser de mezquindad, porque la intención es reducir a la menor cantidad en 30 años desde que comenzó la iniciativa. Entre 25,000 y 40,000 en comparación a 50,000 actuales y 80,000 durante la gestión de Obama.

Para ello, la administración está dispuesta a todo para construir argumento que desafía la realidad.

La Casa Blanca solicitó al Departamento de Salud un reporte sobre el costo de los refugiados a los programas públicos, reportó el The New York Times Recibieron un análisis completo que entre costo y aporte a la economía dio un saldo positivo. Fue rechazado por otro parcial, que solo utilizó los datos negativos, para sostener que son una carga pública.

Las Naciones Unidas ha pedido a las naciones del mundo su ayuda reubicar a 1.2 millones de refugiados. Trump dijo a la Asamblea General que Estados Unidos podía ayudar más refugiados fuera del país que dentro. Lo que no agregó fue que su plan presupuestal elimina la agencia de ayuda al refugiado en el Departamento de Estado.

La entrada de refugiados a nuestro país es una expresión de generosidad y conveniencia. Por un lado, enriquece la economía nacional. Por el otro, es un instrumento de política exterior.

Lamentablemente, hoy todo se reduce a una limitada visión nacionalista y temerosa de lo externo. Este un papel indigno de una nación líder como Estados Unidos.

?>