EEUU ordena salida de personal “no esencial” de Cuba, en medio de crecientes tensiones con La Habana

La decisión de reducir el personal diplomático es para proteger al personal, sin que eso afecte las relaciones diplomáticas restablecidas con Cuba

No quieren afectar las relaciones diplomáticas restablecidas con Cuba.
No quieren afectar las relaciones diplomáticas restablecidas con Cuba.
Foto: EFE

WASHINGTON.- En medio de tensiones con La Habana, el gobierno de EEUU ordenó este viernes la salida de Cuba de su personal diplomático no “esencial” , emitió una alerta de viajes a la isla, y anunció que suspenderá la emisión de visas.

El Departamento de Estado tomó esas medidas de precaución en respuesta a una serie de misteriosos ataques “acústicos” contra 21 diplomáticos y sus familiares en los últimos meses, aunque por ahora deja intactas las relaciones diplomáticas.

“Hasta que el Gobierno de Cuba pueda garantizar la seguridad de nuestros diplomáticos en Cuba nuestra embajada quedará con personal de emergencia, para minimizar el número de diplomáticos en riesgo de quedar expuestos a daños”, explicó Tillerson.

Según Tillerson, 21 empleados de la embajada de EEUU en La Habana han sufrido lesiones por “ataques de naturaleza desconocida”, con síntomas que incluyen dolores de oído, sordera, mareos, dolores de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y pérdida de sueño.

Los investigadores “no han podido determinar quién es responsable de estos ataques o qué los está causando”, señaló Tillerson, quien el martes pasado discutió el espinoso asunto con el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El anuncio quiere decir que la embajada de EEUU en La Habana, reabierta el año pasado por primera vez en medio siglo, operará únicamente con un 40% de su personal.

Además, la embajada dejará de emitir visas en Cuba de inmediato debido a que no tendrá suficiente personal para atender solicitudes, y los funcionarios consulares que permanecerán en La Habana se dedicarán a prestar asistencia a ciudadanos estadounidenses en la isla, explicaron funcionarios de la Administración.

Por otra parte, Tillerson dijo que su agencia ha emitido una “advertencia de viajes” para que los estadounidenses eviten viajar a la isla, pese a que no hay pruebas de que los ataques acústicos estén dirigidos a ciudadanos privados.

Esta alerta se debe, sin embargo, a que los ataques han ocurrido en residencias diplomáticas y hoteles frecuentados por ciudadanos estadounidenses, indicó Tillerson.

El gobierno de Cuba ha rechazado estar detrás de los misteriosos ataques y está colaborando en las investigaciones,  según las autoridades de EEUU, que no descartan que un tercer país esté implicado.

Durante una teleconferencia desde La Habana, funcionarios de alto rango del Departamento de Estado dijeron esta mañana que los viajes de funcionarios del gobierno a la isla estarán limitados a aquellos que participan en la investigación en curso, o que necesitan viajar por asuntos relacionados con la seguridad nacional u operaciones clave en la embajada.

“EEUU no enviará delegaciones oficiales a Cuba, o realizará reuniones bilaterales con Cuba en estos momentos. Las reuniones podrían continuar en EEUU”, preció uno de los funcionarios.

Agregó que la decisión de reducir el personal diplomático es para proteger al personal, sin que eso afecte las relaciones diplomáticas restablecidas con Cuba, que continuarán guiándose “por los intereses de seguridad nacional y política exterior de EEUU”.

Urgen cautela en próximos pasos

Grupos cívicos que apoyan el restablecimiento de las relaciones diplomáticas afirmaron hoy que, si bien es importante velar por la seguridad del personal diplomático en Cuba y castigar a los responsables, también es necesario que el gobierno de EEUU proceda con cautela, especialmente si hay terceros interesados en torpedear las relaciones bilaterales.

“Debemos tener cuidado de que nuestra respuesta no ayude a los criminales de estos ataques, que claramente buscan interrumpir el proceso de normalizar las relaciones entre nuestros países. Esto podría sentar un peligroso precedente que podría ser utilizado por nuestros enemigos en todo el mundo”, dijo James Wiliams, presidente del grupo “Engage Cuba”.

Williams criticó que la Administración haya emitido la alerta de viaje, en medio de una delicada investigación cuando los ataques aparentemente no están dirigidos a los viajeros estadounidenses.

Además, la decisión de frenar la emisión de visas afectará a los cubanos que desean reunirse con sus familias en EEUU, a los estadounidenses que quieren viajar a la isla, y al incipiente sector privado en ese país, añadió.

Por su parte, Collin Laverty, presidente del grupo “Cuba Educational Travel”, condenó la alerta de viaje y la reducción del personal diplomático, al señalar que Cuba “sigue siendo uno de los lugares más seguros del mundo para los visitantes”.

“La alerta de viaje es absolutamente innecesaria y contraproducente, y solo perjudicará a los pueblos de EEUU y Cuba. Debe levantarse de inmediato!”, dijo.

A principios de esta semana, Barbara Stephenson, presidenta de la Asociación Estadounidense de Servicio Exterior (AFSA, en inglés), se opuso a la reducción del personal diplomático en Cuba porque, a su juicio, éstos tienen una misión importante que hacer “y necesitan permanecer sobre el terreno y en el juego”.