Editorial: El Sheriff de Los Ángeles y la verdad sobre ICE

El Sheriff de Los Ángeles perjudica con sus acciones la seguridad y la confianza de la comunidad migrante
Editorial: El Sheriff de Los Ángeles y la verdad sobre ICE
Departamento del sheriff del condado de LA.
Foto: Facebook

El Departamento del Sheriff de Los Ángeles tiene un problema de credibilidad. La falta a la verdad en su relación con las autoridades de inmigración es grave, tanto por lo que se escondió como por la explicación de lo ocurrido.

El reporte de la Oficina del Inspector del Condado de Los Angeles, “Inmigración: Seguridad Pública y Confianza Pública” revela como el Sheriff de nuestra ciudad perjudica con sus acciones la seguridad y la confianza pública de la comunidad migrante.

Es urgente recuperar ambas. Habrá que trabajar duro para ello.

En el documento se detalla que el Sheriff había dicho que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) no tenía oficina permanente en su cárcel. En realidad, ICE tenía agentes, con conexiones directas a su banco de datos, en una oficina cuya puerta decía: “otra agencia”.

Se indica también que el Sheriff había asegurado que el momento de liberación de un detenido era dado a conocer en un sitio público de la Internet, de manera de que todos tuvieran los mismos datos al mismo tiempo. En cambio, ICE recibía información adicional, contrariando la aseveración de no dar prioridad a las autoridades de inmigración.

Finalmente, el Sheriff había asegurado que solamente las personas con ofensas serias y violentas eran entregadas a ICE. Eso no era así.

La explicación con respecto a la presencia permanente de ICE en la cárcel del Sheriff refleja, en el mejor de los casos, el desinterés por cumplir lo que se dice, y en el peor, un engaño deliberado.

El Sheriff reconoció que eran inexactas las declaraciones de que no se daba a ICE información adicional sobre los detenidos que eran liberados. Y se dijo que la confusión sobre los delitos serios y violentos, no era un intento de engañar al público, sino de hablarle de una forma simple y sin “legalidades”.

El sheriff Jim McDonnell lo resumió al decir que algunas de sus declaraciones eran para consumo público. Ojalá hubieran sido para comunicar la verdad.

De qué sirve hacer reuniones comunitarias y distribuir volantes si la información que se da no es correcta. No es difícil entender que la comunidad inmigrante necesita información precisa para saber lo que ocurre o a qué atenerse.

Es ofensivo que se prefiera hablar de una manera “simple” a la gente, como para que entienda en qué situaciones será entregada para su deportación, que asegurarse que sea verdad lo que se comunica. Eso no es tomar en serio la importancia de esa comunicación ni la gravedad de la situación.

El reporte recomienda al Sheriff ser “preciso” en las comunicaciones con el público, la Comisión Civil de Supervisión, y la Junta de Supervisores. También que entrenen a los oficiales en el contacto con la comunidad inmigrante para no erosionar la confianza pública.

Hablando de una manera “simple”: que el Sheriff no mienta.