#YouToo: Sí, tú también

El hashtag MeToo fue concebido para demostrar la magnitud del abuso que existe en nuestra sociedad
#YouToo: Sí, tú también
Harvey Weinstein.
Foto: Archivo / Getty Images

En la última semana, millones de mujeres nos subimos al vagón de la campaña “#MeToo”, y con buen motivo.

El acoso, el abuso y la discriminación a la mujer están tan internalizados en nuestra sociedad y en nuestra cultura que ni siquiera me sorprendió ver la magnitud de mujeres que se sumaron a la campaña. Y no hablo de mujeres de un grupo de sobrevivientes de abuso en particular, sino de miles de mujeres como una, de todas las edades y grupos sociales.

Desde adolescentes hasta abuelas, desde profesionales, a estudiantes, a amas de casa, madres, hermanas y comadres, miles de mujeres nos animamos a compartir esas historias secretas de terror, que guardamos dentro y tratamos de olvidar; como si el esconderlas – incluso de nosotras mismas- podría hacer alguna diferencia. Todos sabemos que tratar de tapar los recuerdos que persisten, no los hace desaparecer. Las heridas quedan, a pesar de los años.

El hashtag MeToo fue concebido para demostrar la magnitud del abuso que existe en nuestra sociedad.  Incluso cientos de hombres se sumaron a la campaña. La mayoría de ellos apuntando para afuera, con indignación y fariseísmo.

Mi generación y las generaciones anteriores nos acostumbramos a callar.

“Mejor no hablar de ciertas cosas”. “¡También como se viste!”, o,  “Se lo estaba buscando”. Crecimos normalizando e internalizando el abuso como algo inevitable, que a todas nos pasa. Nos convencen de que, al final del día, eso también “es culpa nuestra”.

Todos nos horrorizamos con las historias de Weinsten que salieron a la luz, y eso es bueno. Cualquier oportunidad es válida para iniciar el diálogo, para concientizar a la población del elefante blanco que vive en millones de salas y que insistimos en ignorar.

Esta semana, el Presidente del Senado Pro Tempore, Kevin de León anunció que contrataría dos firmas para investigar los alegatos de acoso sexual en el Capitolio. Lamentablemente, Hollywood no tiene la exclusividad del acoso sexual. El abuso ocurre diario, en todos los ámbitos de la vida.

Hay quienes aprovecharon la situación para hacerlo un asunto político y apuntar a la dirección opuesta. Pero ni demócratas ni republicanos pueden tirar la primera piedra. El abuso no conoce de partidos políticos, afiliaciones religiosas, ni estatus social.

Si un hashtag puede concientizar a la comunidad sobre un tema tan importante que define y marca a miles de mujeres alrededor del mundo, si publicar y leer sobre las historias  de Hollywood, sirve para iniciar el diálogo, pues, ¡Bienvenidos sean!

Pero el hashtag por sí solo no va a cambiar las cosas. Es fundamental ir más allá de la anécdota y los “clicks” de las redes sociales.

Para evitar que esta movida se convierta en una anécdota más necesitamos actuar. Cada pequeño pasito, puede ser el comienzo de una larga jornada.

Podemos hacerlo como madres, por ejemplo, cuando les enseñamos a nuestros hijos a tratar a todos con respeto, cuando dejamos de normalizar el abuso; cuando les enseñamos a nuestras hijas a no callarse, a no resignarse y a luchar por lo que quieren, aunque el resto de la sociedad las tilde de “locas” y “agresivas”.

Pero por sobre todas las cosas, es fundamental mirar honestamente dentro de nosotros, evaluar si nosotros también somos parte del problema.

Sí, Weinstein, Toback, O’Reilly y tantos otros, aprovecharon su posición de poder para acosar y abusar a estrellas y aspirantes de Hollywood. Pero no son los únicos. Cada día, cientos de hombres, y no sólo en Hollywood, lo hacen.

Y no sólo los hombres. También hay mujeres que hacen la vista gorda, que habilitan y cubren acciones indignantes e indefendibles.

Aprovechemos la movida para dejar de lado la hipocresía, para sacarnos las máscaras y reflexionar sobre nuestras propias acciones. De nada sirve buscar la paja en el ojo ajeno, en lugar de la viga en el nuestro. No sirve apuntar a otros, y conformarnos cuando encontramos un chivo expiatorio. No nos dejemos distraer con el próximo hashtag de moda, ni convirtamos este serio problema universal en propaganda política barata.

El verdadero cambio empieza en cada uno de nosotros, empezando por ti.
Yes, with #Youtoo.