Editorial: Por los vendedores ambulantes

Todavía hoy es ilegal la venta en la calle, aunque no lo parezca
Editorial: Por los vendedores ambulantes
Legalizar la venta ambulante ayudaría a muchos inmigrantes.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

La ciudad de Los Ángeles en febrero pasado eliminó la criminalización de los vendedores ambulantes. Esa acción fue muy necesaria para proteger a estos trabajadores de la deportación, pero quedó incompleta. Es hora de hacer cerrar la brecha.

Para eso los concejales José Huizar y Mitch O’Farrell presentaron recientemente una propuesta para beneficiar a los comerciantes callejeros que venden en los parques. La moción está dirigida a remover los castigos de la Sección 63.44 del Código Municipal de Los Ángeles que considera como un delito la venta en los parques públicos, en las playas y en otras áreas de recreación.

La acción municipal de principios de año eliminó precisamente el que la venta en las aceras de Los Ángeles sea un delito que a la larga pueda conducir a la deportación del vendedor, para dejarlo en una infracción que se resuelve con una multa.

Esto mismo quiere hacer la propuesta de los concejales para el caso de los parques. Así un comerciante ambulante no estará expuesto a la deportación por querer ganarse la vida.

La medida aprobada en febrero tenía el fin de responder a la inquietud por las políticas migratorias del presidente Donald Trump. Esta nueva propuesta tiene la misma urgencia, aunque no hay un fecha programada para ser tratada . Eso es un problema.

Al Concejo Municipal de Los Angeles le cuesta mucho lidiar con la cuestión de los vendedores ambulantes.

Desde hace varios años se viene considerando como regular un sector de la economía informal compuesta por 50,000 vendedores ambulantes que mueven 504 millones de dólares anuales. Unas 10,000 son de comida, mientras que el resto es de mercancia como ropa y accesorios a teléfonos celulares. Estas son microempresas que generan empleos directa e indirectamente, que operan sin licencia y sin pagar impuestos.

Todo se maneja fuera de la ley porque el Concejo es incapaz de tomar decisiones, que no son fáciles, pero necesarias. Un obstáculo importante a resolver es el temor en los comercios establecidos que los vendedores ambulantes les quiten el negocio.

Un análisis del Economic Roundtable de Los Angeles de 2015 llegó a la conclusión de que el impacto era mínimo al menos en las áreas de Boyle Heights, el Centro de la ciudad y Hollywood.

Ese mismo año se presentaron ante la ciudad tres opciones: crear distritos especiales para vendedores ambulantes, una combinación que permite a las diferentes comunidades decidir sobre el tema o dejar todo como está.

No se hizo nada.

Todavía hoy es ilegal la venta en la calle, aunque no lo parezca. Hay muchas maneras de regularizar este comercio tomando en cuenta los distintos intereses.

Hay que hacerlo, comenzando con su descriminalización absoluta.