Congreso intenta evitar cierre del gobierno, sin resolver agrias disputas sobre “DACA”

Activistas del movimiento de los "Dreamers" continuaron sus actos de protesta en oficinas del Congreso
Congreso intenta evitar cierre del gobierno, sin resolver agrias disputas sobre “DACA”
EFE
Foto: EFE/MICHAEL REYNOLDS

WASHINGTON— El Congreso tiene apenas horas para evitar un cierre del gobierno federal, que agotará sus fondos pasada la medianoche de mañana, pero este jueves los legisladores y la Casa Blanca estaban lejos de un consenso sobre el futuro de “DACA” o sobre el contenido de un paquete presupuestario.

La Cámara de Representantes aprobó, con 230 votos a favor y 197 en contra un plan para mantener abiertas las puertas del gobierno hasta el próximo 16 de febrero mediante una cuarta “resolución continua” de corto plazo, aún con legisladores opuestos a la medida, que no incluye un acuerdo sobre “DACA”.

En el Senado, donde los republicanos redujeron por un escaño su mayoría, a 51-49, y necesitan el “sí” de los demócratas para aprobar leyes presupuestarias, la minoría aseguró hoy que tiene suficientes votos para bloquear el plan.

Según la oposición, 39 senadores demócratas se oponen a la medida, entre otras cosas porque no contiene una solución para “DACA”, si bien están conscientes del riesgo político de un cierre del gobierno.

En todo caso, los demócratas se escudan con el argumento de que los republicanos controlan la Casa Blanca y ambas cámaras del Congreso, y si tuviesen voluntad política para negociar de buena fe, podrían evitar un cierre del gobierno.

También tres republicanos, cada uno con sus propias razones, piensan votar con la oposición, privando a su partido de los 60 votos que necesita para aprobarla.

El senador republicano por Carolina del Sur y coautor del “Dream Act” para legalizar a los “Dreamers”, Lindsey Graham,  dijo que votará en contra del plan porque está cansado de medidas a corto plazo que más bien perjudican al estamento de Defensa.

Así las cosas, sin una medida presupuestaria de corto plazo ni avances en las negociaciones para proteger a los “Dreamers”, el gobierno federal se precipita a un inevitable cierre la mañana del sábado.

Ambos partidos continuaron acusándose mutuamente hoy de tomar “rehenes” en las negociaciones y querer provocar un cierre del gobierno para extraer concesiones para su bando.

El presidente Donald Trump y asesores de la Casa Blanca han venido acusando a los demócratas de poner en riesgo los fondos para la defensa, mientras éstos replican que los republicanos ponen en peligro el futuro de los “Dreamers”.

La Administración Trump anunció en septiembre pasado el fin del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que en la actualidad da cobijo de la deportación a cerca de 700,000 “Dreamers”, y dio plazo al Congreso para que encuentre una solución para el próximo 5 de marzo.

Si el Congreso no logra un consenso sobre los fondos del gobierno, sería el primer cierre del gobierno de Trump -que se precia de ser un buen negociador-, y el segundo desde 2013, cuando las autoridades suspendieron las operaciones del gobierno –salvo las de seguridad nacional- por 16 días.

El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, expresó frustración porque Trump está enviando señales mixtas y necesita hablar con claridad e impulsar un proyecto de ley que pase la prueba.

Los jóvenes DACA confían en mantener el beneficio migratorio. Getty Images

Mientras, durante una conferencia telefónica con periodistas, una funcionaria de alto rango de la Casa Blanca, que pidió el anonimato, explicó que Trump quiere un proyecto presupuestario sin ataduras, y acusó a los demócratas de estar “envenenando “ las frágiles negociaciones.

Según la funcionaria, Trump además “ha sido claro desde el primer día” sobre los “principios” que debe incluir una reforma migratoria “responsable”: el muro y más recursos para la vigilancia fronteriza, un fin a la “lotería de visas”, y un cese de la “inmigración en cadena”.

La Casa Blanca exige la aprobación de $18,000 millones para el muro, pero una propuesta bipartidista del Senado presentada la semana pasada sólo autoriza $2,700 millones para asuntos relacionados con la seguridad fronteriza.

Horas antes, el  presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, también culpó a los demócratas de mantener una estrategia de “caos gubernamental”, y afirmó que es hora de “acabar con los juegos”.

Desde el pleno de la Cámara Baja, el legislador republicano por Florida, Mario Díaz- Balart, afirmó que si bien es urgente resolver “el asunto de DACA”, es aún más “irresponsable” votar en contra de la medida presupuestaria.

“No es momento de juegos políticos… tenemos que resolver el asunto de los jóvenes pero no podemos hacerlo si cierra el gobierno. Es hora de liderazgo y valentía; sentémonos a resolver nuestras diferencias”, afirmó.

Pero una fuente legislativa demócrata, que pidió el anonimato, dijo hoy a este diario que la posición de su bancada “está más clara que el agua… había un acuerdo (migratorio) sobre la mesa, y el único que lo está bloqueando es el presidente” Trump.

En paralelo a las negociaciones en el Capitolio, centenares de activistas del movimiento de los “Dreamers” de todo el país, liderados por “United We Dream” (UWD),  continuaron hoy sus actos de protesta en las oficinas de legisladores demócratas y republicanos en ambas cámaras del Congreso, en el marco de una campaña de presión a lo largo de toda la semana.

Activistas de “UWD) y de grupos como “NAKASEC” y “Casa en Acción”,  que exigen la inclusión del “Dream Act” en el plan presupuestario,  también llevaron sus actos de protesta a las oficinas de los legisladores en sus distritos, y lograron que los dos senadores de Virginia, Tim Kaine y Mark Warner, se comprometieran a votar en contra del plan presupuestario.