Editorial: La inmigración legal bajo ataque

La Casa Blanca usa la amenaza terrorista como arma contra inmigrantes
Editorial: La inmigración legal bajo ataque
El estudio ignora muchos ataques cometidos por estadounidenses.
Foto: Mat Hayward / getty images

La Secretaria del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Kirstjen Nielsen, dijo que es “escalofriante” el nuevo reporte sobre la amenaza terrorista internacional. Lo realmente escalofriante es la manipulación de cifras en defensa de la prohibición al ingreso de musulmanes a Estados Unidos.

El terrorismo es un peligro real que a la administración Trump parece no preocupar mucho. Excepto para usarlo como instrumento político en el debate sobre migración, en este momento que se discuten propuestas.

Una muestra de ello es el reporte conjunto del Departamento de Justicia y de DHS proclamando en su titular que “Tres de cada cuatro convictos de terrorismo internacional y ofensas relacionadas-al-terrorismo fueron extranjeros”.

En el detalle del reporte se aprecia la magnitud de la mala intención. Por ejemplo, se ignora que en el período desde después del 9/11 hasta el 2016 muchos más estadounidenses murieron en este país como resultado del terrorismo doméstico que del internacional. Un estudio de La Oficina de Contraloría General de abril de 2017 estimó que los “grupos extremistas de la ultraderecha” cometieron el 73% de los ataques mortales en Estados Unidos entre esas fechas.

El estudio dice que en más de 15 años, 549 individuos fueron convictos de cargos relacionados al terrorismo internacional. Esta es una categoría delictiva más amplia que incluye delitos que no se definen dentro de la acusación específica de terrorismo.

Ciento cuarenta y siete son nativos de Estados Unidos y 254 no son ciudadanos estadounidenses, De estos últimos se estima que 90 de ellos fueron extraditados, no vivían aquí.

Hay otros 148 que son estadounidenses por naturalización. Estos convictos son especialmente señalados por que sirven para argumentar los peligros de dejar entrar a musulmanes refugiados, con familiares en Estados Unidos y ganadores de la lotería de visas.

La magnitud de la amenaza que se quiere mostrar se disuelve en la realidad.

Hay que tomar en cuenta esa cifra dentro de los cerca de 11 millones de personas que fueron traídos por familiares en ese período, los 750,000 que vinieron por la lotería de visas y el millón de refugiados que llegaron en ese período.

Es lamentable que el único propósito del reporte sea promover una postura migratoria del momento. Es una oportunidad desaprovechada para hacer realmente a la seguridad.

Es imposible sacar una conclusión seria sobre el terrorismo en Estados Unidos si se ignora lo doméstico. Hubiese sido más positivo ver el por qué de la radicalización de nativos y de residentes después de estar muchos años en el país para poder hacer algo al respecto. En cambio se ocupó exclusivamente de acusar musulmanes extranjeros.

Esta no es una manera de tomar en serio la seguridad pública.