Primer año de Trump generó gran retroceso de derechos de inmigrantes, dice HRW

HRW instó al Congreso a que resuelva la situación de los "Dreamers" protegidos con DACA
Primer año de Trump generó gran retroceso de derechos de inmigrantes, dice HRW
Las políticas de la Administración Trump también dieron vida a un extenso movimiento de "resistencia", dice HRW.
Foto: Getty Images

WASHINGTON— El primer año del presidente Donald Trump en el poder generó serios abusos a los derechos de los inmigrantes, en particular el resguardo de la unidad familiar, y el Congreso tiene parte de responsabilidad en la defensa de esos derechos fundamentales, afirmó este jueves en Washington el grupo humanitario “Human Rights Watch” (HRW).

Durante una rueda de prensa, el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, pintó un panorama sombrío para los inmigrantes, en medio de tensas negociaciones entre el Congreso y la Casa Blanca sobre el futuro de DACA y la protección de los “Dreamers”.

Al destacar partes del informe anual sobre derechos humanos de HRW en 2017, que consta de 643 páginas,  Vivanco dijo que el gobierno de Estados Unidos, con su tendencia populista, no escapa a las críticas de que violenta los derechos humanos de los inmigrantes.

“Se ha registrado un retroceso en materia de derechos humanos tanto en EEUU como en América Latina… las políticas migratorias y de deportación de Trump son el mayor retroceso en EEUU”, advirtió Vivanco, quien condenó la represión de los refugiados, y de los inmigrantes tanto en la frontera como al interior del EEUU.

Los inmigrantes tienen “vínculos y lazos con la comunidad, con hijos, con familiares, insisto, con inversiones, son propietarios, son empleados o empleadores, sin embargo están sujetos también a la misma política de inminente deportación del país, como si se tratara de personas que han llegado a EEUU en las últimas 24 horas”, señaló.

“Eso vulnera principios básicos en materia de derechos humanos, como es el resguardo de la unidad familiar. Creemos que estas políticas que son injustas, que no contribuyen a una mejoría en materia de récord de derechos humanos del gobierno de EEUU, deben ser objeto de una modificación, y ojalá el Congreso de EEUU pueda cumplir un rol en la defensa de estos derechos fundamentales” en particular la renovación del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, aconsejó.

En el desglosado de 145 páginas sobre América Latina, el documento señala, sin tapujos, que ésa no fue la única región del mundo que registró “notorios” retrocesos en los derechos humanos en 2017, y las políticas de la Administración Trump alentaron abusos contra la comunidad inmigrante.

Sin embargo, las cortes, los medios de comunicación, grupos cívicos e incluso miembros del Partido Republicano han puesto freno o limitado el “daño” de esas políticas, además de que han provocado el surgimiento de un movimiento de “resistencia” para reivindicar los derechos humanos y plantar cara a las políticas de Trump, señaló el documento.

En la parte que corresponde a EEUU, el documento corroboró lo que grupos pro-inmigrantes han venido denunciando desde el año pasado, en el sentido de que la Administración ha convertido a los inmigrantes indocumentados, con o sin antecedentes criminales, en blanco de deportación.

El informe fue divulgado a dos días del primer aniversario de la investidura de Trump, que también coincidirá con una marcha nacional en Washington y centenares de actos de protesta en todo el país.

Regimen de Trump alienta a dictadores

Durante una presentación del documento en París, el director de HRW, Kenneth Roth, sugirió que el nivel de intolerancia registrado en países como EEUU parece alentar a “hombres fuertes” en países como Rusia, China y Turquía, y pone en riesgo los derechos de las minorías.

Según Roth, Trump y retórica han roto “todo los tabúes contra el racismo, la misoginia y la xenofobia”, algo celebrado por miembros de su base pero que conlleva repercusiones internacionales porque “dificulta aún más el poder estigmatizar a líderes autoritarios”.

“La principal enseñanza que dejó el último año es que los derechos humanos pueden ser protegidos del peligro populista”, apuntó Roth, quien hizo un llamado a los políticos a que hagan una “defensa comprometida” de esos derechos.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, afirmó el martes pasado que Trump ganó por hablar con franqueza y “sin corrección política”, al defender sus comentarios despectivos de la semana pasada contra inmigrantes de países subdesarrollados.

Respecto a América Latina, HRW condenó al “despiadado” régimen de Venezuela; el incremento de la violencia y “homicidios dolosos” en México, incluyendo el asesinato de periodistas; la violencia en Centroamérica, y el abuso contra activistas defensores de los derechos humanos en Colombia, entre otros puntos notables.

En el caso de Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro “siguió destruyendo la democracia y la economía” y, según Vivanco,  se trata de un “retroceso mayúsculo” que contribuye a la “consolidación de una dictadura” en ese país.

Entre sus recomendaciones, el informe de HRW instó a los gobiernos democráticos a tomar medidas contra la desigualdad económica, la amenaza terrorista y la migración ilegal, que son factores que alimentan el populismo.