Trump pide apoyo a su plan migratorio y combate a la pandilla “MS-13”

Trump volvió a culpar a los inmigrantes de los males que aquejan a los estadounidenses
Trump pide apoyo a su plan migratorio y combate a la pandilla “MS-13”
Este es el primer discurso del Estado de la Unión de Donald Trump. EFE

WASHINGTON— Con una retórica repleta de nacionalismo, el presidente Donald Trump instó este martes al Congreso, durante su primer discurso sobre el “Estado de la Unión”, a que apoye su plan de reforma migratoria y un mayor combate a la pandilla “MS-13”, en medio de pugnas partidistas sobre el futuro de los “Dreamers”.

En tono y sustancia, el Trump que apareció ante las cámaras fue menos hostil que lo que acostumbra en Twitter, y se ciñó a las líneas conservadoras contra la inmigración ilegal y a favor de la desregulación y políticas proteccionistas en la arena comercial. El discurso, y las acciones de la Administración, serán arma electoral para ambos partidos en los comicios de noviembre próximo.

En  el campo migratorio, Trump retornó a su guión de culpar a los inmigrantes de los males que aquejan a los trabajadores estadounidenses y de los problemas de seguridad ciudadana.

Por ello, en un discurso de hora y 20 minutos -con algunas partes improvisadas- pidió que el Congreso apoye su propuesta migratoria que, aseguró, beneficiará a las “comunidades en desventaja, especialmente las comunidades inmigrantes”, y protegerá “los intereses de los trabajadores y familias estadounidenses”.

“Nosotros contra ellos”

Trump reiteró su consabido argumento de que “las fronteras abiertas han permitido que las drogas y las pandillas se cuelen en nuestras comunidades más vulnerables”, y que inmigrantes con bajas destrezas “compitan por empleos y salarios con los estadounidenses más pobres”.

“Lo más trágico es que han causado la pérdida de muchas vidas inocentes”, afirmó Trump, nuevamente equiparando a los inmigrantes indocumentados con criminales.

Trump destacó los cuatro pilares de su paquete migratorio que, a cambio de proteger a 1,8 millones de “Dreamers”, pide más fondos para la seguridad fronteriza, la eliminación de la “lotería de visas” –reemplazadas por un sistema con base a “méritos”- y el fin de la “inmigración en cadena”, o visas de reunificación familiar, lo que le valió abucheos de los demócratas.

Ante una treintena de “Dreamers” invitados al discurso, Trump nunca reconoció sus contribuciones sino que afirmó que “los estadounidenses también son soñadores”.

Trump destacó de entre los 15 invitados por la Casa Blanca a dos parejas de Long Island, Evelyn Rodríguez y Freddy Cuevas, y Elizabeth Alvarado y Robert Mickens, padres de Kayla y Nisa, respectivamente, que fueron “brutalmente asesinadas” por seis “salvajes” miembros de la pandilla “MS-13”.

También señaló al agente de ICE, Celestino “CJ” Martínez, cuyas investigaciones han logrado el arresto de casi 400 pandilleros, y le prometió “más refuerzos”.

Su propuesta migratoria, sin embargo, ya ha sido rechazada por buena parte de los legisladores y grupos en todo el espectro político, por distintas razones.

Los demócratas han hablado en una sola voz al repudiarla como un costoso e inaceptable “rescate” por los “Dreamers” que, a su juicio, se han convertido en pieza de negociación de los republicanos.

Desde el ala ultraconservadora del Partido Republicano, que desde siempre ha pedido drásticos recortes a la inmigración legal, la propuesta es insuficiente y ofrece una injustificada “amnistía” para inmigrantes indocumentados.

Número histórico de “Dreamers” en auditorio

Más de una treintena de “Dreamers”, invitados por legisladores demócratas y un republicano de Florida, Carlos Curbelo, presenciaron el discurso de  Trump, en lo que se considera el mayor número en la historia de este tipo de eventos oficiales.

La mayoría de los “Dreamers” que, con la excepción del legislador republicano, Carlos Curbelo, fueron todos invitados por legisladores demócratas de estados con alto número de jóvenes indocumentados como California, Arizona, Nueva York, Nueva Jersey, Texas y Florida.

La “Dreamer” mexicana de Las Vegas (Nevada), Astrid Silva, dijo que viajó hasta Washington para que Trump y sus aliados republicanos vean que “acá estamos y nos vamos”, y que los “Dreamers”  no serán utilizados “como piezas de negociación a cambio de una agenda de odio y anti-inmigrante”.

La “Dreamer” mexicana, Astrid Silva”, fue una de los “Dreamers” invitados por demócratas y un republicano al discurso presidencial. Foto: suministrada

Horas antes, los “Dreamers” y líderes demócratas denunciaron la propuesta migratoria de Trump y pidieron una solución “con corazón”,  algo que, según afirmaron, no escucharon en el discurso.

Defensa de logros y agenda

Trump aprovechó su discurso, titulado “Construyendo un EEUU seguro, fuerte y orgulloso”, para destacar, con superlativos, los logros de su joven gobierno en política doméstica y exterior, e hizo un llamado al bipartidismo.

“Estoy extendiendo una mano abierta para trabajar con miembros de ambos partidos, demócratas y republicanos, para proteger a nuestros ciudadanos, de todo entorno, color y credo”, dijo Trump.

El mandatario destacó sus logros económicos como la masiva reforma tributaria de $1,5 billones, y el descenso en el desempleo; las negociaciones de mejores tratos comerciales, y el combate al terrorismo.

Pero Trump no hizo mención de los miles de trabajadores despedidos ni de las empresas que aún con la generosidad de su Administración no se han comprometido a trasladar sus operaciones de nuevo a territorio estadounidense.

Asimismo, pidió la aprobación de una infusión de $1,5 billones para modernizar la vetusta infraestructura del país, para que sea la más “segura, rápida, fiable” que necesita la economía.

También pidió la liberalización de todos los fondos para el Pentágono, otro tema de discordia en el Capitolio, donde no hay mucho apetito para costosos megaproyectos.

Además, exigió que, en adelante, la millonaria asistencia exterior vaya a “amigos, no enemigos de EEUU”.

Revierte orden de Obama sobre Guantánamo

En el frente internacional, Trump no hizo mención alguna de la investigación del FBI en torno a la presunta injerencia de Rusia en las elecciones de 2016, aunque fuentes de la Casa Blanca no descartan que el mandatario aún sopesa despedir al fiscal especial, Robert Mueller.

Trump no hizo mención de México –como lo ha hecho para exigirle el pago del muro fronterizo- pero sí destacó las sanciones de su gobierno contra las “dictaduras socialistas” de Cuba y Venezuela, y condenó la amenaza nuclear de la “brutal dictadura” de Corea del Norte.

También dijo que firmó hoy una orden ejecutiva para mantener abierto el penal en la base estadounidense en Guantánamo (Cuba) contrariando la promesa electoral de su antecesor, Barack Obama, que de todas maneras jamás logró.

En el marco de la lucha anti-terrorista, el penal fue establecido tras los atentados del 9/11 en la base de “GITMO”, que a su vez está rodeada por la base de la Brigada de la Frontera, de Cuba.

En la actualidad, hay 41 detenidos, en comparación con los cerca de 800 que tuvo desde 2002. Trump ha dicho en el pasado que quiere usar la base para llenarla de “tipos malos”.

Trump también pidió apoyo del Congreso para eliminar de una vez por todas “de la faz de la tierra” al grupo terrorista “Estado Islámico” (ISIS), aunque las fuerzas de la coalición “ya han liberado casi el 100% del territorio antes” capturado por el grupo en Irak y Siria.

Respuesta demócrata

En la réplica de los demócratas, el legislador Joe Kennedy, dijo desde una escuela vocacional en un barrio pobre de Fall River (Massachusetts), “una ciudad hecha por inmigrantes”, que el gobierno de Trump ha desatado caos, partidismo y una mayor fracturación del país, además de que, a su juicio,  ha generado más ansiedad, temor y rabia para el ciudadano de a pie.

Así, Kennedy pidió un “mejor pacto” que no divida a unos contra otros, y una economía fuerte para quienes necesitan un “salario que alcance para vivir”,  licencia con pago, guarderías a precios asequibles, pensiones solventes, tratos comerciales justos, buena educación y mejor infraestructura.

“Ustedes son parte de nuestra historia. Vamos a luchar por ustedes, y no nos vamos a alejar”, dijo en español al dirigirse a los “Dreamers”.

En la versión en español, la delegada estatal de Virginia, la peruana Elizabeth Guzmán, destacó que Trump ha atacado a las familias inmigrantes y a “las personas más vulnerables”, al desmantelar “DACA” y el programa de “Estatus de Protección Temporal (TPS), y amenazar con la deportación a los “Dreamers”, o prohibir el ingreso de inmigrantes musulmanes.

“Estas personas se han comportado de acuerdo a la ley, han pagado sus impuestos… el presidente ha fallado en su deber de proteger a nuestras familias en Puerto Rico que fueron afectadas por el huracán María.  Eso no es justo.  Es inaceptable”, dijo.

Símbolos de protesta

En las tribunas, las imágenes de televisión captaron a legisladoras demócratas vestidas de negro, como gesto de solidaridad con el movimiento “#MeToo” en contra del acoso o abuso sexual de las mujeres.

Al menos una decena de legisladores demócratas, casi todos atacados por Trump desde Twitter, boicotearon el discurso, para condenar lo que han calificado como declaraciones “racistas” del mandatario.

“No tengo duda de que, en vez de emitir un mensaje de inclusión y una agenda que beneficie a todos los estadounidenses, el discurso del presidente Trump estará repleto de insinuaciones, promesas huecas y mentiras”, explicó horas antes del discurso la legisladora demócrata por Florida, Frederica Wilson.

Entre los otros legisladores “rebeldes”  figuraron John Lewis, de Georgia, Maxine Waters, de California, Gregory Meeks, de Nueva York,  Pramila Jayapal, de Washington, y Bobby Rush, de Illinois.

Afuera del Capitolio, decenas de “Dreamers” y activistas del movimiento pro-inmigrante realizaron una protesta y un simulacro de una procesión fúnebre para mostrar cómo las políticas migratorias de Trump están causando el quebranto de sus familias.