Expolicías de Los Ángeles pasarán 25 años en prisión por abusar de mujeres en horas de servicio

James Nichols y Luis Valenzuela no disputaron los cargos en su contra
Expolicías de Los Ángeles pasarán 25 años en prisión por abusar de mujeres en horas de servicio
Agentes del LAPD durante una graduación. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Dos exagentes de la Policía de Los Ángeles fueron sentenciados este lunes a 25 años en prisión después de no disputar los cargos de abusar sexualmente de cuatro mujeres durante horas de servicio.

James Nichols, de 46 años, y Luis Valenzuela, de 45, enfrentaban dos cargos cada uno de violación  y copulación oral forzada.

Como parte de su condena, los agentes también deberán registrarse como ofensores sexuales de por vida.

Los casos se remontan al period de 2008-2011, después que Nichols y Valenzuela se convirtieron en pareja de patrulla. Los ataques sexuales ocurrieron en varios lugares de la ciudad contra mujeres que oscilaban entre los 19 y 34 años de edad.

Todas las víctimas estaban involucradas en investigaciones de narcóticos cuando fueron atacadas.

Mala conducta le cuesta cara a los contribuyentes

Las demandas contra la Ciudad de Los Ángeles presentadas por las mujeres agredidas le han costado a la ciudad más de $1.8 millones de dólares.

Valenzuela y Nichols han permanecido en la cárcel desde que fueron arrestados en febrero de 2016.

De acuerdo a la fiscalía, antes de los ataques, los agentes habían tomado presas a sus víctimas o acudido a ellas como fuentes de información.

En su litigio, una de las agredidas acusó a los agentes de llevarla en su patrulla a un estacionamiento apartado en Hollywood en diciembre de 2008, donde Nichols “se expuso, la tomó de la mano y la forzó a realizar un acto sexual”. El agente posteriormente la agarró de la cabeza e intentó forzarla a realizarle una felación, todo mientras el agente Valenzuela lo animaba desde el asiento delantero.

Cuando la agresión concluyó, los agentes presuntamente la amenazaron, diciéndole que se “mantuviera callada”.