Editorial: Un respiro para los ‘Dreamers’

La decisión de la Corte Suprema da un respiro a estos jóvenes

Los Dreamers los grandes perdedores
Los Dreamers los grandes perdedores
Foto: EFE/EPA/MIKE NELSON

La Suprema de Corte de Justicia dio un respiro a los llamados soñadores acogidos al programa DACA, para que se busque una solución permanente sin estar al borde de la deportación.

Esto no quita que en un tiempo el mismo tribunal pueda ponerse del lado del presidente Trump. La decisión garantiza temporariamente la vida del programa iniciado por Obama que protege de la deportación a cerca de 800,000 menores traídos por sus padres indocumentados.

Los jueces simplemente no creyeron que había algún motivo para acelerar el proceso normal del caso como para que no vaya a través del Circuito de Apelaciones. La propuesta para deportar cientos de miles de personas que crecieron en Estados Unidos es una urgencia solo para la Casa Blanca.

Trump decidió en septiembre que su gobierno no iba a defender DACA, por considerarlo anticonstitucional, ante las demandas de varios gobernadores republicanos. La administración puso fin al programa a partir del 5 de marzo, dejando paulatinamente a los soñadores expuestos a la deportación.

La idea fue pasarle la responsabilidad al Congreso y convertir a estos jóvenes en rehenes de una negociación para obtener el respaldo demócrata a una reforma draconiana migratoria. Es sabido que el Congreso tiene que estar bajo la presión de una fecha de vencimiento para tomar acción ante las cuestiones controversiales.

Los esfuerzos legislativos fallaron porque solamente los demócratas tenían la meta de ayudar a los jóvenes de DACA.

A la inmensa mayoría de los republicanos en el Congreso y la Casa Blanca nunca les importó mucho el destino de los soñadores. No había mucha diferencia para los ideólogos entre su deportación y reforzar las leyes para deportar a sus padres. Lo importante era deportar más.

En enero llegó primero la decisión de un juez de San Francisco, California, luego la de otro magistrado de Brooklyn, Nueva York que congelaron la decisión de Trump del 5 de marzo.

Le toca al Noveno Circuito de Apelaciones ver primero la orden de Trump. Este panel ha fallado consistentemente contra la Casa Blanca, de ahí el interés de la administración de saltarla e ir directamente ante la Suprema Corte.

En este caso se discute si Trump tiene la autoridad para eliminar DACA. Si se afirma a favor de los soñadores, seguramente habrá otra demanda sobre la validez de la acción de Obama para establecerlo. La única solución es una ley que, según lo visto, ni el Congreso ni el Presidente aceptan.

El fallo da una tranquilidad momentánea a los soñadores y tiempo para seguir la organización en su defensa. La meta última es un cambio político que empiece este año por el Congreso y en el 2020 en la Casa Blanca. Mientras tanto, se va ganando tiempo para el bien de los soñadores y del país que los necesita.