San Francisco está a punto de prohibir las ventas de pieles a pesar de las protestas de los minoristas

"No podemos cerrar los ojos a lo que está sucediendo en la cría de pieles", dice la impulsora de la legislación
San Francisco está a punto de prohibir las ventas de pieles a pesar de las protestas de los minoristas
PETA recuerda cuán inhumana es una industria que a menudo arranca pieles a animales cuando aún están agonizando
Foto: PETA

Los tres miembros del Board of Supervisors Public Safety and Neighborhood Services Committee votaron el miércoles para enviar la legislación a la mesa directiva completa para una votación la próxima semana. La misma es similar a las prohibiciones ya aprobadas en Berkeley y West Hollywood,

La aprobación del comité, que incluyó el apoyo de los supervisores Hillary Ronen y Aaron Peskin, se produjo a pesar de la oposición de los líderes empresariales, que abogan por normas que exijan prácticas más humanas en las granjas de pieles en vez de recurrir a una prohibición absoluta. Pero la supervisora ​​Katy Tang, quien propuso la legislación, fue clara: “no podemos cerrar los ojos a lo que está sucediendo en términos de la cría de pieles; más de 50 millones de animales mueren cada año por su pelaje y el 85% de las pieles provienen de granjas de pieles”. Añadió además que existen muchas alternativas a la piel.

La legislación dice que “la venta de productos de pieles en San Francisco no concuerda con el espíritu de la ciudad de tratar a todos los seres vivos, humanos y animales por igual“. El supervisor Jeff Sheehy, presidente del comité, se expresó así: “criar animales para sus pieles no es correcto; no es moral, no es ético; somos una ciudad que conduce: sí es como cambiamos el mundo”.

San Francisco estima que la venta de pieles en sus calles mueve unos 10.8 millones al año, pero la Cámara de Comercio estima que 50 minoristas de pieles representan 40 millones en ventas de pieles al año. Jim Lazarus, representante de esta entidad, advirtió de que “la venta minorista de pieles y moda es una gran parte de la economía minorista de San Francisco: atrae a clientes de todo el mundo”. “Este es un gran negocio para nosotros en Union Square; esto nos afectará seriamente”, dijo a su vez Karin Flood, directora ejecutiva del Distrito de Mejoras Comerciales de Union Square.

Tang presentó la propuesta en diciembre y pospuso las votaciones del comité en dos ocasiones previas para intentar abordar las preocupaciones comerciales, entre las que destaca el hecho de que los compradores simplemente optarían por la compra online, ante lo que la Oficina del Fiscal indicó que la prohibición también se aplicaría a las compras cibernéticas para su entrega a las direcciones de San Francisco. Sí hizo una concesión para cambiar la fecha de vigencia de la prohibición de julio a enero de 2019.

La prohibición se aplica a la venta, exhibición y fabricación de nuevas prendas de piel. Las multas por ofensas repetidas pueden llegar a 1,000 dólares. No se aplica a otros productos de origen animal como cuero, piel de cordero o lana. Eso sí: las tiendas de segunda mano podrían seguir vendiendo productos de pieles usados.

Skip Pas, propietario de West Coast Leather en Union Square, opina que “debería haber una medida electoral para que los ciudadanos de San Francisco puedan decidir sobre este asunto”. Mark Pasternak, propietario de Devil’s Gulch Ranch, cree que Tang “no debe confundir el uso de pieles de animales de carne criados humanamente con los de animales que se crían en granjas de pieles industriales”.

Tiffany Rose, de la entidad animalista PETA, dijo que San Francisco debería convertirse en líder de una tendencia creciente de decir no al inhumano uso de pieles, ya que estos animales se mantienen en “jaulas estrechas y sucias con cables en granjas de pieles donde se vuelven locos por el confinamiento y la privación intensos”. Recordó que muchos son asesinados dolorosamente por sofocación y electrocución anal, gaseamiento e intoxicación, estando a menudo todavía vivos cuando les arrancan la piel.

La mayoría de las pieles producidas son de visones. En 2013 275 granjas de visones que operan en 23 estados de los Estados Unidos produjeron cerca de 3 millones de pieles valoradas en más de 300 millones, según la legislación. Rose dijo que “la piel está cayendo en desgracia” y señaló que Noruega está prohibiendo las granjas de pieles y que los diseñadores de lujo cada vez las usan menos.

“Creemos que es poco probable que la legislación propuesta tenga un impacto económico significativo en general”, zanjó el economista jefe del controlador municipal, Ted Egan.