Juez salva a inmigrante de las garras de ICE y le otorga su “green card”

Su vida cambió en cuestión de segundos gracias a esta decisión

Violencia doméstica sería delito deportable en Texas .
Violencia doméstica sería delito deportable en Texas .
Foto: ICE.GOV / GETTY IMAGES

Fueron más de dos meses en la manos de ICE las que sufrió Edgar “Lupe” Mendoza quien fue detenido por agentes de Inmigración y Aduanas cuando llevaba a su hijo a una cita médica el pasado 16 de enero.

Junto con su esposa Cindy Magana, el inmigrante hondureño conducía su carro en Lynn, Massachusetts cuando fue interceptados por una caravana de ICE.

“Estábamos asustados y nos preguntamos por qué estábamos siendo rodeados, y mientras Edgar era esposado, nuestro hijo preguntó ‘¿Qué le está pasando a papá?'”, recordó Magana en entrevista al diario local Itemlive. “Al principio pensé que era la policía de Lynn, pero cuando la agente femenina tocó la ventanilla del lado del conductor, vi su placa ICE”.

Mendoza de 43 años, fue detenido porque su permiso de trabajo había expirado. Luego de su arresto, fue recluido en el Centro Correccional del Condado de Plymouth donde estuvo por cerca de dos meses.

Sin embargo y gracias a las acciones de su abogado el inmigrante fue liberado el martes pasado luego de una exitosa audiencia en el tribunal de inmigración de Boston.

El juez José A. Sánchez rechazó la solicitud del Departamento de Justicia de deportarlo a El Salvador. En cambio, le otorgó su solicitud de residencia permanente la cual le dará una autorización para vivir y trabajar en los Estados Unidos.

Un portavoz de ICE se negó a comentar sobre el caso. Pero confirmó que Mendoza, ciudadano de El Salvador, fue arrestado por agentes de ICE en Massachusetts el 16 de enero, y detenido mientras su caso de inmigración estaba pendiente.

Mendoza regresó con su familia a la espera de que le llegue su preciada tarjeta de residencia por correo para así volver a su vida diaria.

Por su parte el jefe de la policía de Lynn, Massachusetts Michael Mageary, dijo que ICE no había realizado redadas generalizadas en la ciudad.

Según cifras de ICE el número de arrestos en Boston y zonas aledañas aumentó en un 52% el año pasado en comparación con 2016, mientras que las deportaciones año tras año aumentaron en un 44% ciento en 2017.