Tribunal de apelaciones asesta otra derrota al gobierno de Trump sobre ciudades santuario

Sessions congeló millones de dólares en fondos policiales como castigo a ciudades que limiten colaboración con la migra, pero tribunal de apelaciones dijo que no tiene autoridad para ello
Tribunal de apelaciones asesta otra derrota al gobierno de Trump sobre ciudades santuario
Sessions congeló todo un programa que ofrece cientos de millones de dólares para la lucha contra el crimen, en castigo a ciudades santuario.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

Un tribunal de apelaciones rechazó este jueves que el procurador de la nación, Jeff Sessions, tenga la autoridad para quitar fondos policiales a la ciudad de Chicago si esta no cumple con sus condiciones de mayor colaboración migratoria.

La decisión de un panel de tres jueces federales del Séptimo Circuito prohíbe que Sessions exija a la ciudad de Chicago permitir la presencia de ICE en sus cárceles o notificarles de la liberación de inmigrantes con 48 horas de anticipación, a cambio de liberar fondos policiales de las becas Byrne.

Es la segunda vez en menos de una semana que un tribunal federal fustiga al gobierno de Donald Trump prohibiéndole que castigue a ciudades “santuario” retirándoles fondos federales que han sido asignados por el Congreso.

Exactamente una semana antes de esta decisión, el juez federal Manuel Real dictó en Los Angeles que el Departamento de Justicia no puede ligar los fondos federales para “community policing” a la colaboración con agentes migratorios más allá de lo que dicta la ley.

En el caso más reciente los jueces -todos ellos conservadores y designados por presidentes republicanos en anteriores gobiernos- indicaron que el procurador no tiene la autoridad de “usurpar el poder” del Congreso y añadir condiciones para entregar el dinero federal de estas becas policiales.

La decisión, dijo el tribunal en su fallo, no tiene como objetivo el dictar políticas migratorias desde la magistratura sino que responde a la necesidad de mantener la separación de poderes en el gobierno.

” El problema que tenemos ante nosotros está relacionado a uno de los principios básicos de nuestra nación, cuya protección trasciende la afiliación política de los partidos y descansa en el corazón de nuestro sistema de gobierno: la separación de poderes”, escribieron los jueces.

Las becas Byrne son fondos federales que se entregan a ciudades en todo el país por orden del Congreso y que proporcionan fondos para la lucha contra el crimen.

Entre otros usos, las becas se utilizan para proporcionar herramientas de trabajo a la policía local, como vehículos patrulleros, cámaras de uso corporal y programas comunitarios destinados a reducir el pandillerismo.

La ciudad de Chicago, que originalmente presentó la demanda contra el gobierno de Trump por el retiro de fondos, iba a utilizar el dinero en 2017 para la expansión de tecnología que es utilizada para precisar una mejor respuesta policial ante la ocurrencia de tiroteos.

Chicago vivió un gran aumento en la tasa de homicidios entre los años 2015 y 2016 y al principio de su gobierno, Donald Trump dijo que el gobierno federal “tendría que intervenir” para detener “la carnicería”. Pero en vez de ayudar, el procurador de la nación quiso castigar a Chicago por ser ciudad santuario y retirarle más de 250 millones en fondos de policía.

La decisión del tribunal de apelaciones explica que la separación de poderes, en este caso, del poder ejecutivo y del poder legislativo, es “un control contra la tiranía”.

“Si el ejecutivo puede determinar una política y además utilizar el poder del bolsillo para ordenar el cumplimiento de esa política a gobiernos estatales o locales sin la autorización del Congreso, ese control se rompe”, agregaron.

El fallo, además, va más allá de la discusión en torno a los fondos Byrne y ofrece su opinión sobre el tema más amplio de las llamadas “ciudades santuario”.

Dijo que el término está mal utilizado y que en términos generales las políticas de las ciudades santuario están relacionadas a decisiones sobre cómo mejor proteger la relación con la comunidad y la seguridad pública.

Dijo que, en el caso de Chicago, la ordenanza de “Welcoming City” que se declaró en 2006 -durante el gobierno de George W. Bush, “no interfiere de ninguna manera en la capacidad del gobierno federal a hacer cumplir las leyes migratorias”.

La decisión del tribunal protege a Chicago, pero levanta la orden de prohibición contra docenas de ciudades afectadas porque el procurador general “congeló” los fondos Byrne en respuestas a la demanda de la ciudad.

Una reciente investigación de Buzzfeed news señaló que al congelar este dinero, Sessions está afectando a ciudades medianas y pequeñas que no son santuario y que en realidad sí están colaborando con las autoridades federales.