¿Cancelación del TPS de Honduras otra muestra de la agenda supremacista de Trump?

Trump ha cancelado la protección migratoria a más de 315,000 inmigrantes en lo que va de su gobierno
¿Cancelación del TPS de Honduras otra muestra de la agenda supremacista de Trump?
Hondureños con TPS tienen 18 meses para salir del país a arreglar su estatus migratorio
Foto: Joe Raedle / Getty Images

No es un buen día para cerca de 57,000 inmigrante de Honduras luego de que el presidente Donald Trump y su dura agenda migratoria terminar con la protección migratorio para este país.

Luego de conocer la triste decisión del gobierno grupos defensores los derechos de los inmigrantes consideran la decisión de Trump como una “sentencia de muerte” y una muestra de la “agenda supremacista” de su gobierno.

“Sistemáticamente, estas protecciones están llegando a su fin”, criticó la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), sobre la esperada decisión del Gobierno, que deja a miles de hondureños en el “limbo” migratorio, como ya sucedió con salvadoreños, haitianos, nicaragüenses y nepalíes, que gozaban del mismo alivio migratorio.

Recordó que el TPS “ha protegido a más de 300,000 inmigrantes de países sitiados por guerras y desastres naturales, permitiendo que estos refugiados se ganen la vida y contribuyan a la economía de Estados Unidos”.

Para Jess Morales, directiva de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar, se trata de “una sentencia de muerte para muchos de los que serían enviados de regreso a un país afectado por la represión política y la violencia”.

En su anuncio de cancelación, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) otorgó un plazo de 18 meses a los hondureños, hasta el 5 de enero de 2020, para que buscaran una alternativa para regularizar su estatus migratorio o abandonen el país.

Morales agregó que es “una muestra más de la agenda de supremacía blanca” de Trump, que está atacando a este diverso país “para hacer de Estados Unidos una nación blanca”.

“Desde que esta Administración asumió, las vidas de cientos de miles de personas que fueron protegidas de la deportación a través de TPS ahora están en el limbo”, cuestionó Julio Calderón, activista de FLIC.

Al menos 86.000 hondureños obtuvieron el TPS desde 1999, cuando el entonces presidente Bill Clinton lo otorgó tras el paso del devastador huracán Mitch por Centroamérica.

Sin embargo, esa cifra se ha ido reduciendo en cada una de las renovaciones, ya sea porque algunos hondureños se hicieron ciudadanos, lograron la residencia de alguna otra manera o cometieron alguna falta y no se atrevieron a continuar el proceso y se quedaron como indocumentados, según explicó a Efe Yanira Arias, de la Alianza Américas.

Ese número de inmigrantes serían los directamente afectados, a los que se suman sus familias, tanto en Estados Unidos, como en Honduras, a las que sostenían, explicó Arias.

La Alianza Américas lamentó hoy que el Gobierno “demostró descaradamente su disposición a aplicar un doble estándar peligroso para los seres humanos basado únicamente en su país de origen”.

“No debemos olvidar que, además, muchas de las personas con TPS en Estados Unidos son también las personas que cuidan a nuestros abuelos, a nuestros hijos y a los miembros de la familia con discapacidad”, se lamentó por su parte Morales.

Entre tanto, Francisco Portillo, presidente de la Organización Hondureña Francisco Morazán, en Florida, donde residen unos 30,000 beneficiarios hondureños del TPS, hizo un llamado a “buscar otras opciones”

Mencionó entre ellas mencionó hacerlo a través de hijos de hondureños que hayan nacido en Estados Unidos, matrimonios “que no sean fraudulentos” y también por medio de empresas que los patrocinen.