Mujer detenida por lanzar las cenizas de su sobrina, muerta bajo custodia, al jefe de LAPD, Charlie Beck

Otra mujer, activista de Black Lives Matter, también fue detenida en el altercado

Mujer detenida por lanzar las cenizas de su sobrina, muerta bajo custodia, al jefe de LAPD, Charlie Beck
El incidente tuvo lugar en medio de la reunión de comisionados
Foto: KTLA (Captura)

Las cenizas de una mujer que murió bajo custodia policial fueran arrojadas al jefe del departamento de policía de Los Ángeles, Charlie Beck, durante una reunión de la comisión policial el martes por la mañana.

Las dos mujeres fueron registradas bajo sospecha de agresión contra un oficial de policía tras el incidente ocurrido alrededor de las 10:15 a.m., en medio de la reunión de comisionados, aunque, según dijo LAPD en un comunicado de prensa, aunque sólo una estuvo involucrada en arrojar la sustancia,

Sheila Brim-Hines dijo que arrojó las cenizas para hacer que Beck lidiara con la muerte de su sobrina Wakeisha Wilson, quien fue encontrada muerta en su celda en marzo de 2016, siendo su muerte oficialmente declarada como suicidio. El Concejo Municipal de Los Ángeles aprobó un acuerdo de casi $200,000 dólares con los familiares de Wilson el año pasado.

“Utilicé sus cenizas para que pudieran estar con él, para que él pueda sentirla, porque la asesinó. Me siento satisfecha, porque completé lo que Wakiesha me dijo que hiciera”, dijo Hines tras ser liberada.

“Eso es Wakiesha. Ella se quedará contigo”, chilló la mujer al arrojar la sustancia. Una parte cayó sobre Beck y la reunión se suspendió de inmediato. Investigadores de materiales peligrosos y funcionarios del Departamento de Bomberos de Los Ángeles están trabajando para identificar la sustancia.

La segunda persona detenida, Melina Abdullah, también es acusada de agresión contra un oficial de policía. Pero ella cree que fue blanco de arresto como táctica de silenciamiento. “Ni siquiera estuve en la habitación 60 segundos antes de que me agarraran”, dijo a KTLA. “Todo el mundo sabe que cuando estoy allí, hablo, pero todos saben que no hay antecedentes de violencia”.

Abdullah fue arrestada justo cuando los asistentes luchaban por salir de la habitación y se produjo una especie de pelea. “Antes de que se limpiara la sala, Abdullah atacó a un oficial y fue detenida”, dijeron las autoridades en un comunicado. Los activistas en la reunión identificaron a Abdullah en Los Angeles Times como activista de Black Lives Matter y profesora de Cal State L.A.

Ambas mujeres fueron liberadas con un bono de $20,000 dólares, según los registros de reclusos. Si se presentan cargos formales, las dos se han comprometido a impugnarlas.

Beck calificó las acciones de falta de respeto a su oficina, así como a la meta de la comisión, que tiene como objetivo servir como un puente entre el LAPD y las comunidades que controla: “nuestra Comisión de Policía es el modelo para la supervisión civil en todas las ciudades importantes de todo el país, y está diseñada para invitar al discurso productivo en un entorno público. Esto solo creó caos y miedo para cualquier angelino que quiera expresar su opinión sobre la actuación policial en nuestra ciudad“.

Wilson fue encontrada colgada en su celda justo un día después de ser arrestada bajo sospecha de agresión en 2016, lo que causó indignación entre su familia y la comunidad.

Apenas unas semanas después de su muerte, en abril de 2016, un abogado de la familia de Wilson dijo al LA Times que no había señales de que estuviera angustiada tras ser arrestada o cuando llamó a su familia sólo 90 minutos antes morir. Tenía un trastorno bipolar, pero miembros de la familia dijeron que su arresto “no habría sido el detonante” que la llevó a quitarse la vida.

Meses más tarde, en septiembre de 2016, la madre de Wilson dijo a los periodistas que no supo de la muerte de su hija hasta días después, después de llamar y buscar en estado de pánico. “No me habría enterado”, dijo Lisa Hines, su madre. “No iban a llamarme”. Ayer, la madre de la víctima dijo a KTLA que su muerte fue un encubrimiento y que la policía miente sobre lo que realmente sucedió.

En julio de 2017, los fiscales de Los Ángeles anunciaron que no presentarían cargos por la muerte de Wilson, decisión que se tomó después de meses de revisar las imágenes de vigilancia de la cárcel y estudiar detenidamente los registros médicos, los informes policiales y las entrevistas con testigos.