El cambio descubierto en temporada de huracanes que pone en peligro a EEUU

En los últimos años, el aumento de la fuerza de los huracanes registra una anomalía que preocupa a los especialistas
El cambio descubierto en temporada de huracanes que pone en peligro a EEUU
los huracanes se fortalecen más rápido ahora que hace 30 años.
Foto: Foto Archivo

Pocos países en el mundo saben lo que significa el poder de destrucción de un huracán. Vivir en carne propia su paso devastador es inimaginable y levantarse de tragedias como estas requiere de una labor titánica.

Año con año diferentes expertos en la materia estudian a fondo el comportamiento de estos fenómenos meteorológicos, y de acuerdo a un estudio por parte del Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico de Estados Unidos, una anomalía catastrófica pondría en amenaza al territorio nacional, así como la zona del Caribe.

Estas valoraciones surgen tras el análisis de una gran cantidad de datos relacionados con la potencia de los huracanes que ocurrieron en los últimos 30 años, incluidos Harvey, José, Irma y María del 2017.

Gracias a estos estudios, se pudo descubrir que la velocidad del viento de los huracanes sufrió un aumento en su promedio de velocidad a 13 millas por hora, y la razón del crecimiento se debe primordialmente a un ciclo climático que proviene de la oscilación del Atlántico Norte (AMO).

“Fue una sorpresa, que el AMO parece tener una mayor influencia en la intensificación rápida que otros factores, incluido el calentamiento global”, dijo Karthik Balaguru, uno de los principales autores del artículo.

Hasta el momento se sabe que esta oscilación tuvo sus orígenes en el 2001 y que tiene la capacidad de influir primordialmente en la temperatura de la superficie del mar, por lo que provoca irregularidades en sus sistemas, ya que la velocidad del viento se rige por esta temperatura además de la humedad, el contenido térmico del océano y las características de las nubes.

Aunado a esto, la investigación señala que este aumento potencial en los huracanes podría haber sufrido alteraciones específicas debido al calentamiento global, por lo que complica aún más la posibilidad de prevenir la escala de los huracanes.

Este trabajo, que fue apoyado por la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía, señala que hay registros donde se ha podido comprobar que esta anomalía va en aumento principalmente en las zonas este y central del océano Atlántico, motivo por lo que los huracanes Irma, José y María se aceleraron rápidamente el año pasado.

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