Con educación, vencen el miedo a la deportación

La ayuda se debe buscar tanto en las escuelas como en los grupos de abogacía, iglesias y grupos de apoyo de inmigrantes
Con educación, vencen el miedo a la deportación
05/16/18 /LOS ANGELES/ Romulo Avelica with his wife Norma pose for a photograph. Romulo Avelica joined State Senator Kevin de Leon, author of SB 54, immigrants and advocates during a press conference in Los Angeles to discuss the latest on sanctuary cities. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Ha pasado más de un año desde que el inmigrante mexicano Rómulo Avelica González fue detenido por inmigración mientras llevaba a sus dos hijas menores a la escuela. Entre lágrimas, una de ellas grabó el suceso que se convirtió en noticia nacional.

Después de seis meses Avelica fue liberado y desde ese momento se convirtió en un activista.

“Donald Trump trata de meternos miedo y no debe ser así. Invito a que miren mi ejemplo y luchemos. Tenemos que perder el miedo”, dijo recientemente después de una reunión que tuvo con el autor de la ley de estado santuario, el senador Kevin de León.

La esposa de Avelica, Norma, agregó que aunque ahora viven con más calma por tener de regreso a su esposo, las secuelas del dolor que vivieron por seis meses permanecen.

“Ese miedo siempre va a estar ahí. La situación que vivimos fue difícil pero debemos trabajar para salir adelante”, dijo Norma, asegurando que sus hijas intentan olvidar los malos momentos y disfrutar a su padre.

Los Avelica son el claro ejemplo de lo que actualmente enfrentan miles de familias inmigrantes por toda la nación, el temor a la deportación y separación.

Durante el último año, la política reforzada por parte de inmigración ha tenido un impacto negativo en las escuelas de grados Kínder al 12, explica un estudio del proyecto de derechos civiles de la UCLA.

El 61% de estudiantes en escuelas del sur de la nación sufren académicamente por temor de la deportación y el 81% sufren de problemas emocionales o de conducta.

“Los estudiantes dijeron [a sus educadores] que tenían miedo y no querían ir a la escuela en caso que sus padres fueran deportados”, dijo J. Joy Ee, investigadora de UCLA, durante un panel organizado por la Asociación de Escritores de Educación (EWA) en la Universidad del Sur de California.

Ana Ponce, directora ejecutiva de la escuela chárter Camino Nuevo Academy, expresó que la escuela de grados K-12 localizada en el área de MacArthur Park—cerca del centro de Los Ángeles—ha corroborado este temor entre los padres y estudiantes desde que Trump llegó a la presidencia.

“En MacArthur los estudiantes son primera generación de inmigrantes o tienen por lo menos un padre inmigrante”, dijo Ponce. “Nos dimos cuenta por medio de nuestra caminata anual donde antes participaban unas mil personas y esta vez solo llegaron alrededor de 500. Tienen miedo a congregarse en grandes grupos”.

Sin embargo, agregó que gracias al apoyo de la institución a los estudiantes y sus familias, no han visto un gran declive de estudiantes.

Ese apoyo incluye una resolución de seguridad dentro del plantel, el incremento de servicios mentales y asesoría a las familias que ya han enfrentado la deportación de algún familiar.

“El miedo es real. Esto es lo que viven los niños todos los días y cuando llegan a la escuela no pueden pensar en ninguna otra cosa”, dijo Ponce.

La investigadora de UCLA J. Joy Ee y la directora de una escuela charter Ana Ponce hablan del temor de familias inmigrantes con hijos en escuelas de los grados k-12. (Jacqueline García)

Por eso es importante verificar rumores para no causar más temor. Por ejemplo, “si alguien pone en los medios sociales que hay algún checkpoint en ciertas calles, enviamos a alguien a que verifique…es una forma de quitar el miedo”, dijo Ponce. “Y si existe, verificamos dónde esta pasando. Pero no podemos vivir en miedo constante”.

La ayuda se debe buscar tanto en las escuelas como en los grupos de abogacía, iglesias y grupos de apoyo de inmigrantes, dijeron las participantes del panel.