Aumenta el número de tiroteos del LAPD, pero hay menos muertes

Sin embargo, el informe presentado a la Comisión de Policía el martes también demostró que el número de tiroteos fatales continuó disminuyendo con 17 fallecidos, un ligero descenso en comparación de los 19 en 2016.

Aumenta el número de tiroteos del LAPD, pero hay menos muertes
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Foto: Captura de Pantalla / ABC

El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) reveló que pese al intento de por reducir tiroteos policiales estos aumentaron a 44 en el 2017 en comparación con 40 en el 2016.

De los 44 incidentes, 31 personas fueron alcanzadas por los disparos.

Sin embargo, el informe presentado a la Comisión de Policía el martes también demostró que el número de tiroteos fatales continuó disminuyendo con 17 fallecidos, un ligero descenso en comparación de los 19 en 2016.

El año pasado, los latinos representaron el 58% de las personas muertas por la policía y los blancos el 29%. En una tendencia positiva, los afroamericanos representaron el 13% de esos decesos, una disminución significativa desde 2016, cuando casi un tercio de las víctimas de disparos de la policía eran de raza negra. Casi la mitad de quienes fueron disparados por la policía el año pasado, un 48%, estaban armados.

El informe surge tras la adopción de cambios de la Comisión de Policía, el panel civil que supervisa el Departamento, la cual requirió que los agentes intenten reducir ataques potencialmente mortales antes de disparar sus armas y plantearon preguntas sobre cómo esos cambios están afectando el nivel de la fuerza utilizada en las calles de Los Ángeles.

“Muestra que estamos en la dirección correcta”, dijo el presidente de la Comisión, Steve Soboroff. “La policía comunitaria exige más en 2018 y 2019 de lo que nunca antes”.

Reducir la tensión, antes de disparar

Una política actualizada dicta a los agentes tratar de reducir la situación “siempre que sea seguro y razonable hacerlo”, tomando más tiempo para permitir que se desarrolle el incidente, o hablar con individuos mientras llegan otros recursos.

La junta civil también ha estado presionando al Departamento para que proporcione a los agentes armas menos letales y más entrenamiento que enfatice el evitar la fuerza, siempre que sea posible.

 

Un agente del LAPD al responder a una llamada de un hombre armado. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

La cantidad de incidentes en los que agentes de LAPD usaron fuerza menos letal aumentó un 10% el año pasado en comparación con 2016. Los incidentes en los que se usó una pistola de perdigones aumentaron un 31%, según el informe. Los policías deben estar equipados con una escopeta de perdigones cuando responden a una llamada de una persona armada con un objeto filoso, dijo el capitán John McMahon, cuya oficina recopiló el análisis de 400 páginas.

Soboroff dijo que debería haber una “demanda” de más formas de usar una fuerza menos letal.

Sin embargo, el LAPD lidera a la nación en tiroteos fatales con la policía, según el informe. La Policía mató a más personas en la ciudad el año pasado que en Chicago, Houston, Nueva York y Filadelfia. El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles igualó con el Departamento de Policía de Chicago, con ocho tiroteos fatales. El Departamento de Policía de Nueva York quedó en segundo lugar, con 10.

McMahon enfatizó que los encuentros donde se usa la fuerza (2,195 incidents) representan una fracción muy pequeña de los 1.6 millones de contactos que la policía tuvo con el público el año pasado.

Los ataques a los agentes aumentaron un 26% en 2017 con respecto del año anterior, según el informe.

La comisionada Cynthia McClain-Hill dijo que el informe mostraba un “nivel extraordinario de transparencia”.

No obstante, miembros del público presentes durante el informe ante la Comisión dijeron que eso parecía un acto de publicidad.

Valerie Rivera, cuyo hijo, Eric Rivera, fue una de las 17 personas asesinadas por la policía el año pasado, cuestionó el uso de la palabra “sospechoso” en el informe para referirse a las personas muertas por los agentes.

Rivera dijo que su hijo sostenía una pistola de agua de juguete el 6 de junio de 2017 en Wilmington cuando los agentes le dispararon 11 balas que impactaron a Rivera en la cabeza, el pecho y las piernas. Una patrulla luego lo arrolló. En abril, la Comisión absolvió a los agentes involucrados en el tiroteo, al dictaminar que tenían justificación para usar fuerza letal.

Rivera les dijo a los comisionados que su hijo no era un sospechoso, pero sí fue una víctima.