Vecinos de Hollywood denuncian que quieren desplazarlos de sus viviendas para construir torres de lujo

Han vivido en el lugar por décadas y temen no encontrar alquileres que puedan pagar
Vecinos de Hollywood denuncian que quieren desplazarlos de sus viviendas para construir torres de lujo
Bertha Alicia Luna dice llevar más de dos décadas viviendo en el lugar. / Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)Ê
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

A sus 80 años, a Bertha Alicia Luna le cuesta trabajo dormir por la preocupación de no saber a dónde irá a vivir, si es desplazada del departamento de una sola pieza, en el que ha vivido por 24 años.

Quieren tirarnos a la calle, pero a dónde me voy a ir. Las rentas están muy caras. Yo soy sola. Vivo de lo que me da el Seguro Social. Me dicen que vaya a negociar con los dueños, pero qué les voy a decir. Tengo mucho miedo de quedarme en la calle”, confiesa compungida esta madre quien sufre de diabetes, presión alta y tiene una rodilla operada que le dificulta caminar con soltura.

Ella junto con un grupo de vecinos del histórico edificio de las calles Selma y Las Palmas en Hollywood llevaron a cabo una conferencia de prensa para manifestar su oposición contra el desalojo de sus viviendas de renta.

Bertha Alicia Luna de 80 años no sabe a dónde irá si pierde su departamento de alquiler en el que ha vivido por más de dos décadas en Hollywood. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Luna dice que ella comenzó pagando 340 dólares de renta hace 25 años. “Ahorita pago 800 dólares. El Seguro Social me da 930 dólares cada mes. De ahí pago la renta y lo que me queda es para comer y pagar la luz. Apenas me alcanza”, comenta

A cargo de los planes de demolición del edificio construido en 1936 y la construcción de tres lujosas torres de cristal, está la compañía inmobiliaria Harridge Development Co.

Ileana Wachtel, portavoz de la Coalición para Preservar LA, defensora de los inquilinos, sostiene que son 80 los inquilinos que han vivido por entre 25 y 30 años en el histórico inmueble, y quienes están bajo la amenaza de perder sus hogares de bajo alquiler.

“Los propietarios quieren darles cantidades mínimas como 800 dólares por cuatro meses para que desocupen en lugar de entregarles una cifra más razonable como 8,000 dólares”, precisa.

Aura Valenzuela con su hija Zoey alzó la voz contra la construcción de un torre de cristal que quieren construir en el edificio histórico donde nació, creció y actualmente vive con su familia. (Aurelia Ventura/La Opinion)

“Nosotros vamos a presionar al Concejo de Los Ángeles para que no se apruebe la construcción de esas torres de lujosos departamentos a costa de desplazar a familias de bajos ingresos. ¿Qué no se dan cuenta de la crisis de indigentes que hay en Los Ángeles? ¿A dónde va ir a vivir está gente con las rentas tan altas que tenemos?”, señaló Wachtel.

Aura Valenzuela, madre de una niña de 15 meses quien vive en un departamento de una recámara con su esposo y su madre, dice que sería muy difícil para ellos dejar el lugar. “Tengo 28 años. Aquí nací y crecí. Mi madre lleva 32 años viviendo en este departamento” comenta.

Explica que ella es ama de casa y su esposo y su madre trabajan tiempo completo. “Aún así, teniendo dos sueldos, es muy duro pagar la renta de 975 dólares. Hemos andado buscando, pero las rentas están muy altas. Vimos un departamento de una recámara más chico que el que tenemos y quieren 1,500 dólares al mes por el alquiler”, menciona. “Estamos muy preocupados. A dónde nos vamos a ir”, pregunta.

Con el resto de inquilinos de su edificio, Aura Valenzuela madre de Zoey, tiene mucho de que los saquen del edificio donde ha vivido por 28 años. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Wachtel deplora que la esposa del concejal Curren Price —quien es dueña de la compañía Del Richardson and Associates— haya colocado una oficina de la corporación en uno de los apartamentos del edificio y sea, según indica, quien esté presionando a los inquilinos para que acepten las pequeñas cantidades que se les quieren dar para salir.

“Le pedimos al concejal Curren Price quien es miembro del Comité de Planeación y Uso del Suelo del Concejo de Los Ángeles, responsable de aprobar los desarrollos inmobiliarios que se construyen en la ciudad de Los Ángeles, que se haga a un lado y no participe en este caso”, remarca.

La Opinión contactó a la oficina de Price para pedirle su opinión sobre el tema. Esta fue la respuesta: “Cuando hay un conflicto de interés aparente, potencial o notorio, el mismo concejal Curren Price se descalifica”.

Aura Valenzuela with con su pequeña hija Zoey, Bertha Alicia Luna y Graciela Padilla alzaron sus voces para expresar su desacuerdo y temor por ser echados de sus departamentos de alquiler. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Wachtel dice que permitir la construcción de rascacielos matará a la comunidad de Hollywood. “Las cuadras son muy cortas y son el peor sistema de calles para los rascacielos. Van a causar un tráfico masivo y bloquear los accesos de emergencia y a las autopistas”, dice.

Agrega que es claro que Los Ángeles no necesita nueva vivienda de lujo. Tenemos un exceso de vacantes de más del 10%”, indica.

Hasta el momento, solo una familia ha aceptado salirse del inmueble, dice Wachtel.

Crossroads Hollywood de la compañía inmobiliaria respondió con el siguiente comunicado:

“El equipo de Crossroads Hollywood tiene una preocupación fundamental por el bienestar de todos nuestros inquilinos. Crossroads contrató a Del Richardson and Associates para servir como puente con los inquilinos. En los pasados dos años, nos han asistido en mantener a los inquilinos informados y ayudándolos con sus necesidades de reubicación”, dice.

Agrega que cualquier alegato de que los inquilinos son presionados para aceptar un pago de 200 dólares para salirse es una mentira. “De hecho, Crossroads Hollywood ayudó a un inquilino a convertirse en comprador de casa por primera vez”.

Indica que las leyes locales y estatales describen los requisitos para la reubicación de los arrendatarios en unidades de renta estabilizada. “Hemos cumplido, y de hecho excedido con esos requerimientos. Los inquilinos han recibido entre 10,550 y 20,050 dólares dependiendo de su edad y el tiempo que han rentado”, señala.

Agrega que han estado comprometidos con los inquilinos desde el comienzo y así permanecerán a través de la transición.