El corazón de Eiza González está destrozado

Su ser más querido está delicado

Eiza González.
Eiza González.
Foto: The Grosby Group

En estos momentos la actriz Eiza González debería estar celebrando el buen momento profesional del que disfruta en Hollywood, donde no deja de encadenar proyectos con estrellas de la talla de Vin Diesel -‘Bloodshot’- o Steve Carell -‘Welcome to Marwen’-, pero en los últimos días lo único en que ha podido pensar es en su perrita Pasita.

El pequeño animal ha perdido un ojo a causa de una enfermedad degenerativa que desgraciadamente tardaron en detectarle, un proceso durante el que su famosa dueña ha sufrido casi tanto como ella.

“Por norma general soy una persona muy privada, pero como algunos de ustedes ya saben mi perra lo es absolutamente todo para mí y hoy ha sido un día muy duro. He tenido que ver cómo mi pequeña, a la que adopté hace 14 años y con la que he compartido mi vida, perdía un ojo a causa de una triste enfermedad degenerativa. Después de llevarla a miles de veterinarios sin que ninguno lograra decirme qué le sucedía, cuando por fin encontramos uno capaz de darnos un diagnóstico era ya demasiado tarde. Me ha resultado muy duro verla y tener que aceptar el hecho de que es parte de la vida y del proceso de envejecer”, ha explicado la actriz a través de sus redes sociales.

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Por la imagen de Pasita que ha compartido con sus seguidores, parece que su fiel compañera se recupera favorablemente pese a lo impactante que pueda resultar la cicatriz de sutura que tiene en el ojo derecho o lo aparatoso del cono protector que debe llevar para evitar que se arranque los puntos. Por su parte, Eiza está tratando de mantener la calma mientras se repite que en el fondo son afortunadas de que las consecuencias de la enfermedad no fueran más graves.

“No puedo hacer nada más que quererla con todo mi corazón y tragarme las lágrimas para que ella se sienta fuerte. Quiero a Pasita con todo mi corazón, como si fuera mi propia hija (los dueños de mascotas me entenderán). Sé que es muy querida por mis amigos y mi familia y quería darle las gracias a todos los que nos han apoyado a lo largo de este proceso brutal. Me estoy aferrando a la certeza de que ahora ella se encuentra mejor y siente menos dolor. Y también me siento agradecida, porque podría haber sido peor. Va a ser la perrita pirata más preciosa del mundo”, ha concluido con optimismo.

Esta no es la primera vez que la actriz mexicana se lleva el susto de su vida cuando se trata de la salud de su can. En 2016 también reveló a través de la esfera virtual que Pasita había sido atropellada por un conductor que estaba utilizando su teléfono móvil al volante, aunque por suerte aquella vez se recuperó sin mayores secuelas.