¿Cuánto deberían pedir prestado los padres para pagar la universidad de sus hijos?

El costo de matrícula, alojamiento y gastos durante 4 años de universidad en EEUU suma $83, mil para una escuela estatal y $188 mil para una universidad privada
¿Cuánto deberían pedir prestado los padres para pagar la universidad de sus hijos?

Cuando mandas un hijo a la universidad es un acontecimiento feliz para la mayoría de los padres, pero descubrir cómo pagarlo puede ser abrumador.

El costo promedio anual de matrícula, aranceles y alojamiento aumentó un 3.1% —hasta $20,770— para una universidad pública con matrícula estatal y un 3.5% —hasta $46,950— en una universidad privada para el año escolar 2017-2018, según el Comité Universitario [College Board].

Durante 4 años, eso suma un costo total de $83,000 para una escuela estatal y $188,000 para una universidad privada. Y eso ni siquiera incluye libros, útiles escolares, transporte y otros gastos, que pueden agregar miles de dólares más al costo total.

La ayuda financiera, incluidas las becas y los préstamos, rara vez es suficiente para pagar esos costos. Eso hace que los padres, la segunda fuente más grande de fondos universitarios, deban cubrir la brecha financiera.

Alrededor del 42% de las familias pide dinero prestado para pagar la universidad, de acuerdo con la encuesta sobre cómo los estadounidenses pagan por la universidad de Sallie Mae How America Pays for College en 2017 entre estudiantes universitarios y sus padres.

Pero algunos padres están pidiendo prestado más de lo que pueden pagar, y un número cada vez mayor está asumiendo saldos de préstamos más grandes que sus hijos. Eso se debe a que más estudiantes están alcanzando el límite máximo de préstamos federales, que hasta hace poco era de $31,000 para estudiantes universitarios, lo que hace que los padres deban completar la diferencia. Alrededor del 40.3% de los estudiantes alcanzó el tope del préstamo en el año académico 2015-2016, desde el 39.3% de 4 años antes.

“La deuda universitaria también se está convirtiendo cada vez más en un problema para los padres”, dice Mark Kantrowitz, editor y vicepresidente de investigación de SavingForCollege.com, que brinda información sobre ayuda financiera y  planes 529 de ahorro para la universidad.

En un análisis reciente de los datos federales de préstamos universitarios, Kantrowitz descubrió que la cantidad promedio que los padres solicitaron en préstamos federales Parent PLUS ascendió a $33,596 en el año lectivo 2015-2016 (el último año sobre el que hay información), en comparación con $27,352 en 2011-2012. Mientras tanto, los estudiantes pidieron prestado un promedio de $29,669 en préstamos federales en 2015-2016, casi sin cambio desde los años 2011-2012.

Es probable que esa disparidad crezca a medida que los costos universitarios continúen aumentando. Kantrowitz estima que la deuda de los padres por los préstamos universitarios federales promediará $37,180 en 2017-2018, mientras que el monto promedio de los préstamos de los graduados se mantiene estable en $29,884.

Por supuesto, la mayoría de los padres están dispuestos a hacer sacrificios financieros para cubrir los costos universitarios de sus hijos. Pero estas crecientes cargas de la deuda significan que algunas familias pondrán sus finanzas en riesgo.

Un informe de 2017 de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (Consumer Financial Protection Bureau, CFPB) descubrió que las personas mayores de 60 años son el grupo de prestatarios de préstamos estudiantiles de más rápido crecimiento (principalmente para pagar los costos universitarios de sus hijos) y tienen más probabilidad de incumplir los préstamos que sus contrapartes más jóvenes.

Si planeas pedir un préstamo para pagar las facturas de la universidad de tu hijo, es crucial hacerlo de la manera correcta para evitar poner en peligro tu seguridad financiera. Aquí hay 5 directrices a seguir.

Sé realista sobre lo que puedes permitirte

Dado el alto costo de la universidad, pocas familias pueden ahorrar lo suficiente para pagar la cantidad total. En cambio, Kantrowitz recomienda un objetivo de ahorro menos desalentador: apunta a tener suficientes ahorros para pagar un tercio de los costos universitarios de tus hijos para cuando comiencen la escuela.

Otro tercio puede cubrirse con los ingresos actuales, además de becas y subsidios de programas universitarios, estatales y federales. El último tercio se puede financiar con préstamos tomados por el estudiante y los padres.

Cuando tu hijo llegue a la escuela secundaria, comienza a explorar las universidades que probablemente sean asequibles. Cada universidad tiene una calculadora de precios netos en línea que te dará una estimación de lo que tu familia deberá aportar para que tu estudiante pueda asistir a esa escuela.

Al comparar el costo esperado con los ahorros e ingresos de tu familia, tú y tu estudiante pueden enfocarse en una lista de universidades que probablemente estén dentro de su alcance financiero. Solo recuerda que no sabrás los costos reales hasta que tu estudiante sea admitido y reciba un paquete detallado de ayuda financiera.

Explora todas las fuentes de financiación

Asegúrate de  solicitar ayuda financiera incluso si crees que no calificarán para la asistencia basada en la necesidad. La mitad de las familias declara que obtuvieron becas y subvenciones para pagar la universidad, principalmente proporcionadas por la misma universidad. Pero no se te considerará para la mayoría de la ayuda a menos que completes la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (Free Application for Federal Student Aid, FAFSA).

Puedes solicitarla a partir de octubre del año anterior a que tu estudiante planee ingresar a la universidad y presentar la FAFSA en cualquier momento durante el año escolar en que se inscriba. Si tu hijo tiene un programa de trabajo y estudio [work study] o un trabajo de tiempo parcial durante el año escolar o un trabajo de verano, podría contribuir con varios miles de dólares de los costos. Los estudiantes pueden ganar hasta $6,500 por año sin perjudicar su elegibilidad para obtener la ayuda financiera.

Pide prestado de manera estratégica

No hay nada de malo en pedir prestado, simplemente no tomes más de lo que puedes pagar, dice Kantrowitz. Elige siempre los préstamos con respaldo federal, que tienen tasas de interés fijas y opciones de pago más flexibles en comparación con los préstamos privados.

Tu hijo debe maximizar los préstamos federales antes de contraer deudas. Los préstamos estudiantiles son menos costosos que los Parent PLUS o los préstamos privados, y no requieren un fiador. Las tasas de préstamos estudiantiles para la universidad se establecen en un 5.05% para el año escolar 2018-2019 en comparación al 7.60% de los préstamos Parent PLUS. Siempre puedes ayudar con los pagos.

Si decides pedir prestado, aquí hay una buena regla general: los padres que usan el plan de pago estándar de 10 años para los préstamos federales no deben pedir prestado más que sus ingresos anuales para cubrir los costos universitarios de todos sus hijos.

Y si la jubilación está a menos de 10 años de distancia, necesitas reducir lo que pidas prestado. Si solo estás a 5 años de la línea de llegada a retirarte, por ejemplo, no solicites más de la mitad de tu ingreso anual.

No arriesgues tus activos de jubilación

Es posible que tengas la tentación de tomar un préstamo de tu 401(k), pero esto es una medida muy costosa. A diferencia del dinero antes de impuestos que utilizas para financiar el 401(k), tú pagarás el préstamo con dinero después de impuestos. Y tendrás que pagar otros impuestos cuando retires dinero de la jubilación.

Luego está el costo de perder el crecimiento de ese dinero prestado mientras pagues el préstamo. Y si dejas tu trabajo, es posible que debas devolver todo el préstamo de inmediato.

El IRS renuncia al 10% de penalidad por retiro anticipado si usas dinero de un IRA para pagar costos de educación superior. Pero aún así tendrás que pagar impuestos sobre la cantidad que retires, y eso podría llevarte a una categoría impositiva más alta.

Ten cuidado si decides usar el capital acumulado de tu casa

Tomar un préstamo con garantía hipotecaria puede parecer atractivo porque normalmente puedes obtener una tasa de interés mucho más baja que con los préstamos federales para padres. Las líneas de crédito con garantía hipotecaria están promediando un 5.79%, según Bankrate.com frente al 7.60% de la tasa de préstamo PLUS.

Pero hay muchas razones para desconfiar de esta opción. El dinero que obtengas mediante un préstamo con garantía hipotecaria se cuenta como ingreso y podría dificultar que tu hijo califique para recibir ayuda financiera.

También es un movimiento menos atractivo bajo la nueva ley fiscal que entró en vigencia este año. Ya no se te permite deducir el interés de un préstamo con garantía hipotecaria si lo usas para pagar la universidad.

También hay muchos riesgos. Vas a usar el capital valioso que puede serte útil en la jubilación si planeas vender tu casa y reducir tu espacio y gastos. Si llevas tu hipoteca a la jubilación, eso afectará tu presupuesto luego que dejes de trabajar. Y si tienes problemas para pagar el préstamo, podrías perder tu casa.

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