Crece rebelión contra confirmación de Kavanaugh en el Tribunal Supremo

Demócratas y grupos cívicos critican el acelerado proceso, sin dar tiempo a examinar el historial jurídico de Kavanaugh
Crece rebelión contra confirmación de Kavanaugh en el Tribunal Supremo
Kavanaugh es la segunda nominación de Trump al Tribunal Supremo.
Foto: Mark Wilson/Getty Images

WASHINGTON — Grupos opuestos al juez conservador, Brett Kavanaugh, advirtieron este jueves del riesgo que corren los derechos de los inmigrantes y las minorías si el Senado lo confirma a un puesto vitalicio en el Tribunal Supremo, y algunos pidieron una pausa en el proceso de confirmación.

Kavanaugh fue nominado por el presidente Donald Trump en reemplazo del juez Anthony Kennedy, quien se jubiló el mes pasado, y será sometido a un proceso de confirmación en el Senado entre el 4 y 7 de septiembre próximo.

Pero su historial jurídico y sus opiniones conservadoras han puesto en tela de juicio su imparcialidad y, durante una llamada telefónica con periodistas, activistas de la comunidad inmigrante advirtieron de que, si es confirmado, Kavanaugh usará su puesto para restringir o revertir las protecciones y derechos de los inmigrantes.

En la sesión que comienza en octubre, el Tribunal Supremo escuchará casos relacionados con la detención de inmigrantes, el futuro de los Dreamers bajo el programa de DACA, y la política de “tolerancia cero” en la frontera sur, que dio pie a la separación de familias.

“No nos cabe duda de que si él (Kavanaugh) al Tribunal Supremo, este país, donde la inmigración ha sido una parte rica de nuestra herencia, será un lugar distinto. Será un lugar en el que los inmigrantes y sus familias temerán cada día por su futuro… no queremos esa clase de futuro”, dijo Nan Aron, presidente de “Alianza por la Justicia”, una coalición de 130 organizaciones cívicas en todo EEUU.

Ben Monterroso, director ejecutivo de “Mi Familia Vota” expresó consternación de que el Tribunal Supremo se convierta en megáfono de voces extremistas, y destacó la urgencia de que se asignen jueces que aporten imparcialidad desde el estrado.

¿Menos derechos para inmigrantes indocumentados?

Jonathan Rosenthal, abogado del Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC), consideró que, ajuzgar por sus fallos anteriores, Kavanaugh se inclinaría por la agenda de “mano dura” contra los inmigrantes.

En 2014, en el caso “Fogo de Chao v. Departamento de Seguridad Nacional”,  Kavanaugh se opuso a que la cadena de restaurantes brasileña pudiese traer a EEUU a chefs especializados con visas “L-1B” para su negocio de churrasquería. Entre 1997 y 2006, el DHS había aprobado más de 200 visas para la empresa.

En esa ocasión, Kavanaugh se opuso a que el gobierno diera visas a trabajadores brasileños si había estadounidenses con destrezas y conocimientos para trabajar en esos negocios.

En 2008, cuando un tribunal de apelaciones intervino en una disputa laboral contra Agriprocessors, una procesadora de carnes con sede en Brooklyn, Kavanaugh se puso del lado de la empresa, que rechazaba negociar un acuerdo colectivo con los empleados que habían formado un sindicato, muchos de ellos inmigrantes indocumentados.

En ese caso, Kavanaugh explicó en su disensión que la mayoría de los empleados no debieron tener derecho a participar en la elección del sindicato porque eran indocumentados.

En declaraciones a este diario, Andrea Nill Sánchez, directora de “Latinos for a Fair Judiciary”,  señaló que tanto el expediente judicial como las opiniones de Kavanaugh “sugieren que él no cree en protecciones constitucionales para personas indocumentadas y que apoyará la expansión del poder presidencial en temas migratorios”.

“La Corte Suprema decidirá sobre casos clave en inmigración en los próximos meses y años, y toda la comunidad latina debería estar muy preocupada sobre la posibilidad que el juez Kavanaugh tendrá un voto” en esos fallos.

Piden pausa en proceso

El nombramiento de Kavanaugh el pasado 9 de julio ha generado elogio de los conservadores, mientras sus críticos destacan sus posturas en torno a asuntos como los poderes presidenciales, su guiño al empresariado, menores restricciones ambientales, y su postura de que el gobierno debe limitar el acceso al aborto.

Kavanaugh es el segundo nombramiento de Trump, después del juez conservador, Neil Gorsuch, cuya confirmación también generó choques entre demócratas y republicanos, y grupos afines a ambos partidos.

Seis prominentes activistas afroamericanos enviaron hoy una carta a los principales líderes republicanos del Senado exigiendo una pausa en el proceso de confirmación hasta que se pueda examinar su historial jurídico, y así cimentar “la confianza del pueblo” en el sistema judicial.

Los activistas pidieron una reunión con el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, y el presidente del Comité Judicial del Senado, Chuck Grassley, quienes han vaticinado la confirmación de Kavanaugh.

La carta se hizo eco de la queja demócrata de que los republicanos están apresurando el proceso pese a que buena parte del historial jurídico de Kavanaugh, incluyendo sus tres años en la oficina legal de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, permanecen a oscuras.

La carta está firmada por los dirigentes de prominentes grupos afroamericanos como “LDF”, “Lawyers’ Committee for Civil Rights Under Law”, “National Urban League”, “NAACP”, “National Action Network”,  “National Coalition for Black Civic Participation”, y “Black Women’s Roundtable”.

Mientras, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer,  se quejó de que quedan apenas 12 días para las audiencias y apenas hay acceso a “un ínfimo porcentaje” de los documentos de Kavanaugh.

 

Schumer destacó la importancia de examinar el historial de Kavanaugh, quien “ha argumentado que los presidentes deben, efectivamente, estar por encima de la ley”, que pueden escoger cuáles leyes aplicar o no, o que pueden tener potestad para contratar o despedir a titulares de agencias federales.

Al atacar el “secretismo” y la “obstrucción” de los republicanos en el Comité Judicial, Schumer sugirió que éstos tienen algo que ocultar o temen que Kavanaugh no sea confirmado si divulgan todos los documentos.

Bajo apoyo popular

Según una encuesta difundida hoy por la cadena CNN, sólo el 37% de los estadounidenses, en general, apoya la confirmación de Kavanaugh, y sólo el 28% de las mujeres opina lo mismo.

Se trata del índice de aceptación más bajo desde que otro conservador, Robert Bork, fuese nominado en 1987 por el entonces presidente Ronald Reagan.

Kavanaugh tiene el mayor apoyo entre los republicanos, con un 74%, mientras que el 64% de los demócratas se opone al juez. Los independientes están divididos en torno a Kavanaugh por partes iguales, con un 38% a favor y un porcentaje similar en contra.