Congreso en México promete uniformes y… ¡defrauda a costureras!

Las afectadas exigen a los defraudadores que den la cara
Congreso en México promete uniformes y… ¡defrauda a costureras!
Graco Ramírez en uno de los días de la entrega de máquinas a mujeres costureras.

MEXICO – Los diputados del céntrico estado de Morelos, vecino a la capital mexicana, determinaron que los niños de primaria debían tener uniformes escolares gratuitos, etiquetaron por ley 2.6 millones de dólares anuales, hicieron pedidos de 300,000 faldas, blusas, pantalones y camisas; montaron talleres, engatusaron a cientos de mujeres para trabajar en la confección y… ¡nunca los entregaron!

Las costureras involucradas a través del Programa Empresas de la Mujer (598 mujeres distribuidas en 93 talleres de distintos municipios) acusan al gobierno local y a algunos legisladores de montar una farsa de ayuda a los estudiantes de primaria para quedarse con el dinero asignado, las máquinas de costura y su trabajo.

“En mi grupo de trabajo éramos seis personas y nos dijeron que teníamos que pagar cada una 15,000 pesos por lo que en total serían 90,000 pesos de crédito (alrededor de 5,200 dólares)”, documenta María, una de las costureras entrevistadas por este diario que guarda su nombre real por razones de seguridad: tiene documentos en la mano y ha sido amenazada.

“Nos llevaron al banco y ahí nos hicieron firmar por los 90,000, pero al proveedor sólo le pagaron 60,000 y cuando le preguntamos a quién se le quedaría el resto nos dijeron que esa información nos la darían después”.

María asegura que fue la diputada Silvia Irra, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien orquestó el plan para los talleres de costura que surtirían al gobierno de los uniformes prometidos.

Uno de los métodos de propaganda de la entrega de uniformes en el municipio de Acatipla.
Uno de los métodos de propaganda de la entrega de uniformes en el municipio de Acatipla.

Una vez que les dieron las máquinas -con recursos del gobierno federal- a las costureras las llevaron a un taller cuya renta y gastos de luz fueron pagados durante tres meses por el Estado; después de este tiempo comenzaron a ser hostigadas: o pagaban ellas la renta y los servicios o tenían que renunciar y dejar la máquina.

“Cuando intentamos irnos cada una con nuestras máquinas amenazaron con quitarnoslas y algunas compañeras ya no fueron a trabajar por miedo. a quienes nos quedamos nos hicieron firmar un contrato de 12 meses más, pero nosotros queremos salirnos”’.

Este diario intentó a hablar con la diputada Irra pero ella no respondió a ninguna llamada telefónica para aclarar las dudas sobre por qué el año pasado sólo se entregaron el 20% de los uniformes y este año ninguno. ¿Dónde quedó el dinero? ¿Qué pasó con los talleres de costura y las máquinas?

La secretaria de Educación del estado, Beatriz Ramírez, dijo que el año pasado los uniformes no se entregaron porque el inicio de curso coincidió con el sismo del 19 de septiembre y se dio prioridad a la reconstrucción de escuelas y con el paso del tiempo ya no les quedaron los uniformes a los niños. “Las medidas de los pequeños fueron evolucionando de una semana a otra”.

Las mujeres que se quedaron con las máquinas de coser afirman que han sido acosadas para que las devuelvan y, por esa vía, la diputada se hizo de un taller con 100 máquinas que anteriormente fueron entregadas en el  poblado de Acatlipa y de la colonia Morelos. “Ella tiene ahora las máquinas para  un taller de maquila”, dice María.

El estado de Morelos ocupa actualmente el quinto lugar nacional en el incremento del desempleo sólo por detrás de Baja California, Colima, Chihuahua e Hidalgo.