La controversia de los vehículos autónomos de Uber

Pérdidas de millones de dólares podría terminar con el programa de desarrollo de estos vehículos de parte de Uber
La controversia de los vehículos autónomos de Uber
Uber podría frenar su crecimiento
Foto: Carl Court/Getty Images

San Francisco fue la ciudad en la que Dara Khosrowshahi, ejecutivo en jefe de Uber aseguró que el grupo empresarial está impresionado con los avances de las pruebas de vehículos autónomos para brindar sus servicios.

Si bien el empresario se mostraba incrédulo y con ganas de cancelar el programa por considerarlo una pérdida de dinero, al parecer las pruebas que tienen como base Pittsburgh y que también se desarrollan en Arizona, lo han impresionado tanto, que la idea parece más viva que nunca.

De visita en la ciudad para un evento “summit”, los directivos de Uber se mostraron muy seguros de que la autonomía de sus vehículos es un buen camino a seguir, esto pese a las críticas por algunos incidentes ocurridos.

Por ejemplo, días antes de esta reunión, se dio a conocer un video de un incidente ocurrido en marzo en el que un vehículo autónomo de la compañía mató a una mujer que empujaba una bicicleta a través de una calle en Tempe, Arizona, mientras el conductor de emergencia estaba distraído, lo suficiente como para corregir el rumbo.

Este incidente había orillado a Uber a suspender las pruebas con vehículos autónomos en ciudades, lo que forzó a la compañía a buscar medidas que iban desde suspender por completo el programa, hasta buscar algún socio tecnológico para el desarrollo, ya que si de algo están seguros, es que éste es el futuro de la industria.

La compañía está valuada en $62 billones de dólares, aunque ha reportado millones en pérdidas desde su fundación en 2009, por lo que analizan poner acciones al público en próximas fechas y así persuadir a inversores para amortizar este programa.

Desde que Uber comenzó las prubas con autos independientes han perdido entre $100 y $225 millones de dólares, algo que Khosrowshahi quiere frenar cuánto antes.

Evidentemente hay pocas compañías que pueden asumir el riesgo del desarrollo tanto de hardware como de software necesarios y no es seguro que alguna de ellas esté dispuesta a invertir en la compañía de transporte privado.