Sevilla le mete un verdadero baile al Real Madrid en el Sánchez Pizjuán

Una gran primera mitad de los locales condenó a los de Lopetegui a un milagro para conservar el invicto, que al final no llegó
Sevilla le mete un verdadero baile al Real Madrid en el Sánchez Pizjuán
Sevilla exhibió a un Real Madrid dormido en el Sánchez Pizjuán. (Foto: EFE/Raúl Caro)
Foto: Raúl Caro / EFE

SEVILLA, España – El Sevilla fulminó por 3-0 al Real Madrid, muy perdido y con muy poca intensidad para sacar algo de un feudo como el Sánchez Pizjuán, con una primorosa primera mitad en la que dio un baño de realidad a un equipo madridista que dejó pasar la opción de situarse líder tras perder el Barcelona.

Los sevillistas, con un gran partido en el que superaron en tensión, garra y juego a un Madrid apagado y sin control ni pegada, cimentaron un triunfo que le lleva a la zona alta en un primer tiempo de mucha calidad, en el que golearon con un doblete de André Silva y un tanto de Ben Yedder, tras lo que a los madridistas ya les fue muy difícil reponerse pese a intentarlo en la segunda mitad.

El Real Madrid comenzó este duelo siempre pasional y eléctrico, en un Sánchez Pizjuán que suele ser un ‘infierno‘ para los merengues –10 derrotas en 17 visitas en el siglo XXI-, sabiendo del tropiezo del Barcelona en Leganés (2-1) y de que puntuando le arrebataba el liderato. Un plus más de motivación para el equipo hoy de rojo.

Con las bajas notables de Dani Carvajal e Isco Alarcón, operado el martes de una repentina apendicitis, y a sólo tres días del derbi con el Atlético, Julen Lopetegui apostó como novedad por Nacho de lateral derecho, pues Odriozola, que venía de ser titular, fue uno de los descartes, en un once al que volvieron Marcelo, Kroos y Bale.

Un equipo para la creación y ofensivo, al que el técnico sevillista, Pablo Machín le opuso el mismo once que goleó 2-6 al Levante, salvo el lateral brasileño Arana por Aleix Vidal -lesionado de última hora para unirse a Escudero, Mercado, Gonalons y Amadou, éstos de larga duración-, y también con un marcado sello atacante.

De nuevo con dos puntas: el francés Wissam Ben Yedder y el luso André Silva, que tan buen resultado le dieron el pasado domingo, y con gente creativa en el medio como Sarabia y los argentinos Franco Vázquez y Éver Banega, el equipo andaluz salió como un ciclón, con las ideas muy claras e intensísimo ante un Madrid tibio, timorato.

El Sevilla arrancó eléctrico, con gran ritmo, y los madridistas empezaron dormidos, totalmente perdidos y fueron superados en todo el primer tiempo, situación que ya no pudieron revertir en el complemento a pesar de dominar más, gracias a su falta de contundencia en las pocas oportunidades que se fabricaron.

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