‘Una idea sin sentido’: amplia oposición a la Proposición 8

Médicos indican que de aprobarse afectaría a miles de individuos con fallas renales
‘Una idea sin sentido’: amplia oposición a la Proposición 8
El doctor Juan Calderón Molina (d) junto a una paciente.
Foto: Suministrada / La Opinion

“Me parece que ésta es una proposición sin sentido; los índices de mortalidad de nuestros pacientes aumentarían de forma dramática”, es el resumen del doctor Juan Calderón Molina, con relación a la Proposición 8, incluída en la boleta para las elecciones de este 6 de noviembre.

Molina es miembro de la Junta Americana de Medicina Interna en Nefrología y contó que atiende a más de 100 pacientes por semana con su tratamiento de diálisis.

La Propuesta 8 de California, llamada “Límites a la Iniciativa de Ingresos y Reembolsos Requeridos de las Clínicas de Diálisis (2018)”, disminuiría —a juicio del médico— “la capacidad de pacientes de diálisis para acceder en forma y eficiencia al cuidado de su salud renal”.

La diálisis es un proceso que ayuda a las personas con problemas de los riñones mediante el filtrado de la sangre. Esto permite depurar toxinas y exceso de agua en la sangre para que el paciente se sienta mejor y pueda desarrollar una vida normal.

“Esta propuesta pone en riesgo la vida y la capacidad de cada paciente para tener los tratamientos necesarios que son supervisados y prescritos por profesionales de la salud”, indicó el nefrólogo, quien se ocupa de la estructura de la función renal, incluyendo la prevención y tratamiento de las enfermedades del riñón.

“También se corre el peligro de que cierren las unidades de diálisis o que no se tenga personal adecuado que cumpla con los estándares estrictos que se requieren para ofrecer los servicios de salud que necesitan estas personas”.

La Proposición 8 que se votará el 6 de noviembre afectaría a numerosos pacientes de diálisis que además sufren de otras complicaciones severas tales como diabetes, fallas cardiacas, alta presión o problemas de circulación de la sangre.

“En muchos casos, la diálisis permite que esas enfermedades estén contenidas”, explicó el médico, nacido en Cali (Colombia), y quien completó una subespecialización en Nefrología Clínica en la Universidad de Yale, en el Colegio de Medicina y en el Yale New Haven Hospital.

En cifras

El experto indicó que quien no reciba el tratamiento aumenta en 30% los riesgos de serias complicaciones renales que le podían llevar en última instancia a la muerte.

De aprobarse la Proposición 8, agrega, “muchas clínicas tendrían que cerrar por falta de reembolsos y se perderían sus unidades de diálisis… Y aunque se llegara a un hospital, es probable que no se les dedique el tiempo ni se cuente con el personal adecuado”.

El doctor Molina señaló que los pacientes latinos —miles de los cuales son propensos a padecer de diabetes— representan el 33% de los nuevos casos de fallas renales y que de los casi 100 que él atiende por semana en el área de San Diego, un 40% de ellos son casos nuevos.

De esta cifra, 42 son hispanos y cinco de ellos son menores de 35 años de edad que reciben sesiones de diálisis, tres veces por semana.

De aprobarse la Proposición 8, afectaría a 588 clínicas en California que atienden a 80,000 pacientes, según el San Francisco Chronicle.

Centenares de vidas en riesgo

El año pasado, más de 139,000 pacientes renales buscaron tratamiento en clínicas de diálisis en todo California, un aumento de casi 46%; en comparación con los 95,000 casos registrados en ocho años anteriores, según datos de la Oficina Estatal de Planificación y Desarrollo de la Salud (OSHPD).

Al criticar la Proposición 8, el doctor Juan Calderón Molina dijo desconocer si hay incentivos económicos, intentos de formar sindicatos entre los trabajadores de las clínicas de diálisis o “tratar de castigar a instituciones que no tienen un sindicato organizado”.

“Lo que sí sé es que no va a ayudar a nada a nuestros pacientes hispanos que dependen de una diálisis para sobrevivir”, aseveró.

“Este es un asunto de vida o muerte y quiero enfatizar que ese es el meollo del asunto; no solo están jugando con números y reembolsos, sino con la vida de miles de pacientes que van a perder la vida sin sus tratamientos de diálisis”.

En específico

La Proposición 8 es una iniciativa que busca limitar la cantidad que pueden cobrar los centros de diálisis de California. Esta cantidad sería un 15% más que el costo del personal, suministros médicos, instalaciones, entre otros.

Si los centros exceden este límite, tendrían que devolverle el dinero a las compañías de seguro que pagan por el tratamiento, según indicó el San Francisco Chronicle.

Y como este reembolso podría resultar en millones de dólares, argumentan los opositores, esto causaría el cierre de clínicas de diálisis.

Entre quienes se oponen figuran: la Asociación Médica de California, la Fundación Nacional del Riñon, DaVita Dialysis y American Renal Management LLC.

Están a favor de esta medida United Healthcare Workers West y California Labor Federation.