Cómo saber si tengo tristeza crónica o distimia

Si tienes una constante sensación de tristeza que afecta tu estilo de vida, podrías estar sufriendo un padecimiento más grave
Cómo saber si tengo tristeza crónica o distimia
Foto: shutterstock

Si sientes un estado permanente de tristeza, se puede presentar un tipo de trastorno de mayor profundidad conocido como distimia, que consiste en un tipo leve de depresión, el cual se considera un trastorno del estado de ánimo. Este tipo de depresión a pesar de ser leve es crónica; es por esto que sus efectos son permanentes.

Sus causas de origen aún no están muy claras, pero se asocia a un tipo de predisposición presente en los genes de la persona, un tipo de temperamento que es causado por la alteración de un neurotrasmisor denominado serotonina y es el que da lugar a un estado de ánimo de tipo depresivo

Por otra parte, también se relaciona con una forma de pensar aprendida, con tendencia al pensamiento negativo. Puesto que las investigaciones relacionadas demuestran un tipo de vulnerabilidad cognitiva que se encuentra asociada a los estados de ánimos depresivos.

La tristeza se diferencia crucialmente de la distimia, porque se produce por un motivo que la desencadena y del mismo modo en que aparece el tiempo se encarga de disolverla; por su parte la distimia aparece sin motivo aparente y tiende a prologarse por un periodo más largo de tiempo.

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Fuente: Unplash.com

Los riesgos de la distimia tienen que ver con que interfiere con el funcionamiento normal de la persona, ya que afecta su desempeño laboral, académico, sus relaciones e interacciones, convirtiéndose en un hábito dañino que consume a la persona. Sus síntomas mas frecuentes son sensaciones muy parecidas a las de la tristeza:

  • Desgano.
  • Desilusión.
  • Apatía.
  • Poca motivación por salir de casa o realizar las tareas cotidianas.
  • Alteraciones en el sueño (insomnio o hipersomnia).
  • Alteraciones en la alimentación, originando comer menos o comer más.
  • Escasas relaciones sociales.
  • Interferencias en la vida laboral o académica.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Incapacidad en la toma de decisiones.
  • Estado de ánimo inestable.

Si estos síntomas te resultan familiares es crucial que ante cualquier duda acudas a un especialista para que realice un diagnóstico formal. Para tratar la dismitia algunas psicoterapias suelen ser efectivas y pueden ser acompañadas de tratamiento farmacológico.

Un enfoque integral del tratamiento también resulta más efectivo donde se trabajen los pensamientos, las emociones y la actividad física del sujeto.

Mejorar los hábitos del estilo de vida, los pensamientos, hacer ejercicio moderado, alimentarse adecuadamente, realizar rutinas de sueño y evitar el estrés, son medidas que ayudan al sujeto a sentirse a gusto.

Fuente: hacerfamilia.com