Cómo financiar a tu estudiante universitario

Cómo financiar a tu estudiante universitario

Tu hija se fue a la universidad, lejos de casa. Ahora que está instalada, dice que necesita más dinero. Si suponemos que estás de acuerdo, ¿cuáles son las formas más seguras y menos costosas de transferirle dinero?

Tienes varias opciones. Es posible que desees usar más de una de estas opciones, ya que algunas son más convenientes que otras según dónde haga sus compras o a quién deba pagar. Y algunos arreglos son más probables que otros para enseñarles buenos hábitos de consumo a tus hijos.

Transferencia entre cuentas bancarias

Si tu hija es mayor de 18 años, puede configurar su propia cuenta corriente en tu banco y tú puedes transferir dinero entre cuentas. Por lo general, esto es tan simple como registrar su cuenta y obtener su permiso por escrito para vincular la tuya con la de ella.

Como alternativa, si deseas observar los hábitos de gasto de tu hija abre una cuenta conjunta para que, no solo puedas transferir dinero directamente de tu cuenta a la de ella, sino que también puedas supervisar su actividad de gastos.

Susan Beacham, CEO de MoneySavvy Generation, una compañía de educación financiera con sede en Chicago, y autora de la autopublicada “O.M.G. Guía oficial de dinero para estudiantes universitarios” (2017), recomienda que tu hija establezca una cuenta de ahorros al mismo tiempo. Esto ayuda a tu hija a aprender la diferencia entre tener dinero en efectivo listo para gastar y ahorrar para metas a largo plazo.

“Se trata de acumular dinero en una pila que te hace detenerte, pensar y reflexionar”, indica Beacham. “Es ejercitar el músculo de mover el dinero a una pila separada de los gastos”.

La cuenta de ahorros no tiene que estar en la misma institución que la cuenta corriente. Algunas de las mejores tasas de cuentas de ahorros de la actualidad (alrededor de un 2%) están en las cuentas en línea.

Comparte tu tarjeta de crédito

Si bien no es exactamente envío de dinero, resulta sencillo convertir a tu hija en un usuario autorizado con una tarjeta de crédito que ya posees. Establecerla como usuario autorizado te permite controlar sus gastos a través del sitio web o la aplicación de la tarjeta de crédito.

Los beneficios del estado de usuario autorizado son dobles, señala Bruce McClary, portavoz de la Fundación Nacional para el Asesoramiento Crediticio, una red sin fines de lucro de servicios de asesoramiento crediticio. Es una oportunidad para que tu hijo aprenda sobre el crédito de manera controlada (suponemos que lo vigilarás) y le da una ventaja en la construcción de un buen perfil crediticio.

“Si lo llevas a tu cuenta y esa cuenta está en buenos términos, eso se verá reflejado en su calificación crediticia”, dice. “Se beneficia de tu fuerte calificación crediticia. También le abre el camino para abrir cuentas de manera independiente y calificar para mejores tasas de interés”.

Esta táctica no ayudará a tu hijo, por supuesto, si tu propia calificación crediticia no es buena, dice McClary. Y antes de comenzar a gastar, tómate un tiempo para hablar con él sobre los riesgos y las responsabilidades de manejar el crédito.

Hacer pagos P2P entre pares

Si te consideras un experto en tecnología (o incluso si no) el uso de un servicio móvil de pago de persona a persona (P2P), como Apple Pay, Venmo o Zelle, puede ser una forma conveniente de transferir dinero a tu hija.

Descargar una aplicación P2P y registrarse es fácil. La mayoría te permiten identificar a tu hija con su número de teléfono celular y algunas te permiten agregarla como contacto en la aplicación. Después de verificar que estás autorizado para realizar la transacción, podrás transferir dinero de tu cuenta a la suya con un clic.

Vale la pena tener en cuenta que, con muchas aplicaciones, tu hija puede usar los fondos almacenados en una cuenta P2P para pagar solo a amigos y conocidos que usan el mismo servicio. También puede transferir fondos de un servicio P2P a una cuenta bancaria o billetera móvil para comprar artículos. Con Zelle, el dinero va directamente a su cuenta bancaria. Venmo ha autorizado a algunos minoristas a aceptar pagos de su servicio P2P; no obstante, en su mayoría, el servicio P2P no está destinado a usos comerciales.

Las aplicaciones P2P pueden ser algo riesgosas, así que asegúrate de que el sistema te identifique a ti y tu hija y te indique, antes de presionar Enviar o Pagar, que confirmas que estás financiando a la persona adecuada.

En las calificaciones recientes de servicios móviles P2P de Consumer Reports, descubrimos que Apple Pay fue el único servicio que crea capas adicionales de seguridad, como un PIN y una autenticación de dos factores, la configuración predeterminada. Con los otros 4 servicios que calificamos, debes elegir esos controles. (Solo toma unos segundos y te recomendamos que lo hagas).

Para aquellos que no usan los productos de Apple, descubrimos que Venmo, Cash App y Facebook P2P Payments en Messenger tienen muy buen desempeño.

Obtén una tarjeta de prepago

Las tarjetas de prepago recargables son fáciles de encontrar y de financiar. Puedes comprar tarjetas de prepago en línea y en muchos puntos de venta minorista. Las tarjetas de prepago ofrecen a los usuarios flexibilidad, incluida la posibilidad de obtener efectivo en un cajero automático, comprar artículos en línea y transferir dinero a otras tarjetas de prepago del mismo emisor.

Para recargar la tarjeta de tu estudiante, normalmente necesitarás tu propia tarjeta prepagada de la misma marca. Puedes vincular ambas tarjetas en línea o mediante una aplicación y hacer las transferencias electrónicamente.

Las tarjetas de prepago pueden ser una excelente manera de enseñar a los estudiantes a presupuestar. Dependerá del estudiante mantenerse dentro de la cantidad especificada que cargas cada mes o semana, señala Christina Tetreault, abogada sénior de Consumers Union, la división de defensa de Consumer Reports.

“Si quisiera enseñarle a alguien cómo administrar el dinero, le daría algo con lo que no puedan meterse en problemas”, dice. “Ese producto es la tarjeta prepagada”.

Las tarjetas de prepago no tienen las mismas protecciones legales contra el fraude que las tarjetas de crédito: es decir, hay reembolso de todo, menos de $50 si una persona no autorizada usa la tarjeta y el fraude sospechado se informa de manera oportuna. Sin embargo, las tarjetas de prepago obtendrán estas protecciones en abril de 2019 cuando entre en vigencia la Normativa para Tarjetas de prepago de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor. Las tarjetas de prepago compradas y utilizadas hoy también estarán cubiertas a partir del próximo abril.

Lee nuestros consejos detallados sobre lo que debes buscar en una tarjeta prepagada. Nuestra recomendación es considerar tarjetas como American Express-Walmart Bluebird, Chase Liquid Visa y Green Dot Prepaid Visa, que han tenido un buen desempeño en nuestros análisis de tarjetas de prepago en los últimos años.

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