Trump y Tribunal Supremo se enzarzan en desacuerdo sobre independencia de los jueces

La Administración Trump siempre ha atacado a jueces que no fallan a favor de sus políticas, cuestionando su independencia jurídica.
Trump y Tribunal Supremo se enzarzan en desacuerdo sobre independencia de los jueces
Cerrar la frontera sur y negar asilo a inmigrantes centroamericanos es la estrategia de Trump
Foto: Getty Images

WASHINGTON— El presidente Donald Trump se enzarzó este miércoles en un duro intercambio con el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, sobre la independencia de los jueces federales, dos días después de que un magistrado en San Francisco (California) bloqueara las restricciones de asilo que impuso la Administración a los inmigrantes en la frontera sur.

La noche del lunes pasado, el juez federal en San Francisco, Jon Tigar, bloqueó la puesta en marcha de las restricciones impuestas por la Administración Trump, al reafirmar que solo el Congreso puede cambiar las leyes, y una ley de 1965 claramente permite a toda persona solicitar asilo, sin importar su estatus o por dónde entró en la frontera.

Líderes demócratas y activistas aplauden dictamen contra restricciones de asilo

La Administración emitió hace casi dos semanas un reglamento interino y una proclamación presidencial que prohíben el acceso al asilo para personas que no ingresen en los puertos de entrada oficiales en la frontera.

Trump condenó el fallo de Tigar, un juez de 56 años designado al cargo en junio de 2012 por el entonces presidente Barack Obama, y sugirió que el dictamen refleja una presunta inclinación demócrata.

Pero, en una inusitada declaración pública  Roberts defendió hoy, como ya ha hecho en otras ocasiones, la independencia de los jueces y su vocación a trabajar libre de presiones políticas.

“No tenemos jueces de Obama o jueces de Trump, jueces de Bush o jueces de Clinton. Lo que tenemos es un extraordinario grupo de jueces dedicados que hacen lo mejor posible para ser equitativos con quienes comparecen ante ellos”, dijo Roberts en una declaración escrita.

“Ese (sistema) judicial independiente es algo de lo que todos debemos estar agradecidos”, enfatizó Roberts, sin mencionar por nombre a Trump.

El mensaje de Roberts tomó por sorpresa a círculos políticos en Washington, porque por lo general los magistrados del Tribunal Supremo evaden implicarse en el ciclo de noticias, o dar opiniones sobre asuntos de debate nacional fuera de sus funciones jurídicas.

Poco después de la polémica confirmación de Brett Kavanaugh a un puesto vitalicio en el Tribunal Supremo, Roberts nuevamente defendió la imparcialidad jurídica de los jueces, al señalar que la función de los jueces se limita a interpretar las leyes y la Constitución y asegurar que las demás ramas del gobierno las cumplen.

Pero su mensaje, claro está, fue un reproche por las críticas de la Administración y una reafirmación de que, dentro del sistema político de controles y equilibrio en EEUU,  los jueces en todos los niveles del gobierno no pueden ni deben implicarse en disputas partidistas sobre asuntos de gran envergadura nacional.

Poco después, desde su cuenta en Twitter, el mandatario le replicó a Roberts  que, de hecho, “sí hay jueces de Obama, y ellos tienen un punto de vista muy diferente del de la gente encargada de la seguridad de nuestro país”.

“Sería estupendo si el Noveno Circuito de Apelaciones fuese, de hecho, un tribunal independiente. Pero si lo es, ¿Por qué se presentan allí tantos casos con puntos de vista opuestos (sobre la frontera y la seguridad), y por qué se anula un gran número de esos casos?”, argumentó Trump.

“Por favor estudie los números (de casos anulados), son chocantes. Necesitamos protección y seguridad, estos dictámenes están haciendo un país sin seguridad! Muy peligroso y desacertado!”, insistió el mandatario.

En su nueva andanada de ataques, Trump repitió que hay “un montón de criminales” en la caravana de inmigrantes que busca asilo en la frontera sur, y el “activismo jurídico por parte de gente que no sabe nada sobre seguridad ciudadana”.

Además, haciéndose eco de un reportaje de la cadena conservadora Fox News, Trump insistió en que el Noveno Circuito de Apelaciones ha revertido “el 79% de dictámenes” de otros tribunales y se ha convertido en un “vertedero de ciertos abogados que buscan victorias fáciles y demoras”. Trump sugirió que el tribunal es “demasiado grande” y sería mejor “dividirlo en dos o tres circuitos”, para así debilitar su alcance. 

Trump criticó ayer martes el dictamen de Tigar, a quien calificó como un “juez de Obama”,  y dejó entrever que presentará una queja en su contra, además de que vaticinó que ganará si el caso contra su nuevas restricciones de asilo llega hasta el Tribunal Supremo.

También reiteró sus ataques contra el Noveno Circuito de Apelaciones, que ya ha emitido varios fallos en contra de sus políticas migratorias y que podría estudiar cualquier apelación que presente el gobierno federal a la “veda de asilo” para los inmigrantes indocumentados en la frontera.

Los dictámenes del Noveno Circuito de Apelaciones siempre van en contra de la Administración y son “una vergüenza”, se quejó Trump.

También la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, así como la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, criticaron que, a su juicio, Tigar está interfiriendo con la responsabilidad de la Administración de resguardar la seguridad fronteriza y hacer cumplir las leyes de inmigración.

Sanders condenó el dictamen de Tigar como otro ejemplo de “jueces activistas que imponen sus preferencias políticas de fronteras abiertas, e interfieren con la autoridad de la rama ejecutiva de administrar el sistema de inmigración de manera que se resguarde la seguridad de la nación y el imperio de la ley”.

En un comunicado, la Barra de Abogados de EEUU (ABA, por su sigla en inglés), elogió hoy la declaración de Roberts, al señalar que “un sistema judicial independiente e imparcial es crítico para la defensa de la democracia y nuestro sistema de gobierno”.

“Todo mundo tiene derecho a no estar de acuerdo con la decisión de un tribunal, pero cuando funcionarios del gobierno cuestionan los motivos de un tribunal, se burlan de su legitimidad o amenazan con represalias debido a un dictamen desfavorable, entonces pretenden erosionar” la autoridad de las cortes y su responsabilidad constitucional, advirtió ABA.

En víspera del “Día de Acción de Gracias”, la organización, que representa a más de 400,000 miembros, instó a los estadounidenses a valorar las libertades civiles del país, entre éstas la “libertad de expresión, la libertad de prensa, y un sistema judicial independiente e imparcial”.