EEUU debe proteger, no violar, los derechos humanos de los migrantes, dicen activistas

La Administración Trump mantiene una política de "mano dura" contra los inmigrantes indocumentados, pero grupos cívicos le responden con demandas en los tribunales
EEUU debe proteger, no violar, los derechos humanos de los migrantes, dicen activistas
El número de patrocinadores de menores en esta "ciudad carpa" en Texas ha disminuido drásticamente por miedo a la deportación
Foto: Joe Raedle / Getty Images

WASHINGTON— Al conmemorar el “Día Internacional de los Derechos Humanos”, activistas pro-inmigrantes instaron este lunes a la Administración Trump a que cese la represión de inmigrantes que solicitan asilo en este país.

Activistas cívicos y religiosos celebraron hoy el “Día Internacional de los Derechos Humanos”, que conmemora la declaración universal de esos derechos por parte de Naciones Unidas en 1948, con un llamado a la acción contra los abusos que a diario sufren los inmigrantes.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, afirmó que la política exterior de EEUU se fundamenta en el entendimiento de que los gobiernos que respetan los derechos individuales y libertades fundamentales siguen siendo los mejores vehículos para la prosperidad, estabilidad, y paz”.

Al conmemorar la fecha, “EEUU subraya su compromiso para promover la libertad humana en casa y en todo el mundo”, destacó Pompeo.

Pero sus palabras sonaron “huecas” para activistas del movimiento pro-inmigrante, que documenta a diario lo que condenan como abusos contra poblaciones vulnerables.

Para los activistas, el traslado de miles de niños y jóvenes a una “ciudad carpa” en Tornillo (Texas), la continua detención y separación de familias en la frontera sur, y el freno a los solicitantes de asilo varados en México, son ejemplos de cómo EEUU le está dando la espalda a migrantes que huyen de la violencia en sus países.

“Tenemos que demandar que se respeten los derechos humanos dentro de nuestro país y en nuestras fronteras. La carta de derechos humanos fue un acuerdo internacional que declara que toda persona tiene dignidad, que todas las personas tienen que ser protegidas bajo las leyes internacionales de derechos humanos”, dijo a este diario Angélica Salas, directora ejecutiva de la organización angelina “CHIRLA”.

“Este país, en estos momentos, está fallando con su responsabilidad internacional y está dándole la espalda a un grupo de niños que quieren venir a este país con sus padres para protegerse de la violencia. Están mandando a niños a cárceles de inmigración, adonde un niño nunca debería estar”, enfatizó.

Salas participó hoy en una conferencia anual sobre la integración de inmigrantes, que desde el domingo y hasta mañana martes reúne en Arlington (Virginia) a centenares de activistas pro-inmigrantes de todo el país.

Grupos como el Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC) y la coalición del “Movimiento para una Reforma Migratoria Justa” (FIRM), representados en esa conferencia, también conmemoraron el día en defensa de los derechos humanos.

A lo largo de la frontera, en particular en Texas y California, grupos como la Red Fronteriza para los Derechos Humanos (BNHR) y el “American Friends Service Committee” (AFSC, por su sigla en inglés), un grupo cuáquero, realizaron sendos eventos para exigir un cese a la detención y deportación de inmigrantes y un fin a la militarización de la frontera.

Las protestas se realizaron mientras el Pentágono indicó que el despliegue militar en la frontera sur, ordenado por el presidente Donald Trump en octubre como arma electoral, se disminuirá de poco más de 5,500 soldados en activo a unos 3,000.

 El secreto de Tornillo

En los últimos días, líderes demócratas de ambas cámaras del Congreso han denunciado el secretismo en torno a la situación de menores no acompañados alojados desde junio pasado en una “ciudad carpa” en Tornillo, en el occidente de Texas.

Esa “ciudad carpa”, que en realidad contiene decenas de tiendas de campaña, está a cargo de ““BCFS”, un agencia sin fines de lucro en Texas que ha recibido $144 millones de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS).

Allí se alojan alrededor de 2,300 jóvenes, pero ha sido expandido a 3,800. Pero ni el personal de ese centro de detención ni los niños allí alojados tienen permiso de hablar sobre las condiciones en su interior.

La petición para cerrar ese centro de detenciones ha caído en oídos sordos pese a que un informe federal señaló que sus empleados no fueron sometidos a una revisión de antecedentes criminales. Mientras, la Administración ha pedido al Congreso $190 millones para ampliar esa “ciudad carpa”.

Reacciones del Congreso

Los líderes demócratas también se sumaron hoy al llamado para que EEUU mantenga su liderazgo mundial en defensa de los derechos humanos.

La entrante presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que “como estadounidenses, tenemos la obligación de mantener nuestro liderazgo crítico en defensa de los derechos humanos tanto en casa como en todo el mundo”.

Pelosi afirmó que las pugnas partidistas en Washington o intereses comerciales no deben seguir “erosionando nuestro liderazgo mundial”, y que su partido reafirma la “solemne obligación para promover, proteger y defender los derechos humanos de todas las personas, mientras honramos  nuestros valores universales de libertad, igualdad y justicia”.

Mientras, un grupo de senadores bipartidista, encabezado por el demócrata Chris Coons y el republicano Thom Tillis, presentaron una resolución para la creación de la “Comisión de Derechos Humanos John S. McCain”, como tributo al fallecido senador republicano de Arizona, un exprisionero de guerra que dedicó su carrera política al avance de los derechos humanos.

La comisión sería similar a una en la Cámara de Representantes que lleva el nombre del congresista Tom Lantos y que, de aprobarse, examinaría las violaciones a los derechos humanos mediante audiencias y sesiones informativas en el Congreso, además de promover iniciativas en defensa de esos derechos.