Estudio: usuarios de scooters en peligro por no usar cascos

Un hombre de 29 años se encuentra grave tras chocar con un edificio

Un estudio muestra que pocas personas usan casos al andar en scooters, lo que supone un peligro. (Cortesía de USC)
Un estudio muestra que pocas personas usan casos al andar en scooters, lo que supone un peligro. (Cortesía de USC)
Foto: USC / USC

Un hombre de 29 años que había estado bebiendo se debate entre la vida y la muerte tras sufrir graves lesiones al chocar contra un edificio mientras usaba un patinete motorizado.

Según la Policía, el hombre iba montado en un scooter cuando viró a la derecha y se impactó con el inmueble. El hombre no portaba un caso y sufrió lesiones severas en la cabeza.

El hecho ocurrió la semana pasada en San Diego e ilustra los peligros de usar estos aparatos cuando la persona está intoxicada, y más aún porque los usuarios pocas veces – sino es que nunca – usan cascos.

Un nuevo estudio de la Universidad del Sur de California, que revisó imágenes compartidas en la red social de Instagram por usuarios de Bird, una de las empresas líder en el mercado de patinetes motorizados, “rara vez muestran a usuarios de scooters con cascos u otro objeto protectos, potencialmente normalizando el comportamiento inseguro”.

Los scooters sí recomiendan que la gente use cascos al rentarlos, pero pocos lo hacen. (Francisco Castro)
Los scooters sí recomiendan que la gente use cascos al rentarlos, pero pocos lo hacen. (Francisco Castro)

“Las compañías de scooters como Bird deberían considerar la importancia de la seguridad vial”, indicó Jon-Patric Allem, autor del estudio y profesor asistencia de investigación para el Departamento de Medicina Preventiva de la Escuela de Medicina Keck de USC. “Comunicar la seguridad en foros como Instagram debería ser parte del proceso”.

Pero al contrario, señaló Allem, “Bird patrocinó una legislación recientemente aprobada por la legislatura de California que permite a los adultos usar las scooters sin cascos”.

Los acuerdos de uso para Lime y Bird, así como insignias en los patinetes motorizados, mencionan el uso de cascos.

Los reportes de lesiones por usar estos aparatos empiezan a incrementar. Una demanda colectiva presentada en la Corte Superior de Los Ángeles en octubre acusa a Bird, Lime y otras compañías de scooters de “negligencia grave” y “ayudar y permitir golpes” a raíz de choques con peatones.

Proliferan en las ciudades

Aparecieron de la nada y ahora, tras meses de auténtico fervor, la moda de los “scooters” (patinetes eléctricos) se expande por todas las ciudades del país. Los Ángeles no está exento, ya que se pueden encontrar en casi cada esquina de la urbe angelina.

En septiembre, el Concilio aprobó un plan piloto que permite que las empresas que cumplan con los requisitos municipales instalen 3,000 scooters por toda la ciudad, las cuales pueden ser rentadas por cualquiera a través de una aplicación de teléfono.

Los operadores podrán añadir 2,500 scooters más si las colocan en barrios pobres y 5,000 en el Valle de San Fernando.

De esta manera, Los Ángeles se une a Santa Mónica que creó un programa piloto de 16 meses en esa ciudad que empieza el próximo 17 de septiembre.

Bajo ese plan, cada empresa deberá pagar una cuota de $20,000 dólares, así como $130 dólares adicionales por cada scooter. Las empresas cobrarán $1 dólar por día de uso, y el dinero se destinará a mejoras en banquetas y transporte.

Por su parte, la ciudad de Beverly Hills implementó una prohibición de seis meses mientras estudia cómo regularlas.

Los scooters, disponibles también en ciudades como San Diego, Washington D.C., Dallas y Austin, alcanzan una velocidad de 15 millas por hora y pueden ser estacionados en cualquier acera cuando termina su uso.