Alerta por Cancún… ¡puede convertirse en Acapulco!

La lucha de cárteles en Quintana Roo recuerda otra historia de violencia

Alerta por Cancún… ¡puede convertirse en Acapulco!
Acapulco
Foto: FRANCISCO ROBLES/AFP/Getty Images

MEXICO – Las revistas del corazón, los hoteles y otros negocios se congratularon por años de las visitas de famosos entre los famosos a Acapulco, tal y como ahora lo canta Cancún y la Riviera Maya por Justin Bieber o Michelle Rodríguez, por Michael Douglas, Catherine Zeta Jones, Leonardo di Caprio o Sofia Vergara.

Cuatro décadas del siglo pasado (de los 60 a los 90) cuando se celebraban en el puerto algunos de los eventos más glomourosos e importantes: ahí se casó por enésima vez la actriz Elízabeth Taylor; celebró su cuarta luna de miel la diva del cine francés, Brigitte Bardot; ahí se escapaba a descansar el presidente estadounidense John F. Kennedy y muchos otros hasta que el crimen organizado mandó más.

Acapulco se volvió poco a poco un festín de nota roja entre decapitados, balaceras y asesinatos hasta convertirse en una de las ciudades más peligrosas del mundo; los famosos dejaron de visitar; los inversionistas vendieron propiedades y los turistas se volvieron meramente domésticos porque los internacionales se mudaron hacia el sureste.

“El crimen organizado, la venta de droga, la corrupción, las malas estrategias para el combate a la inseguridad acabaron por hundir el puerto y, si no se hace algo para allá podría ir Cancún y la Riviera Maya”, advirtió José Fernández Santillán, analista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

“Los países comenzarán a lanzar alertas porque ya ha habido algunos turistas muertos en los antros, en las calles”.

En las últimas horas, un comando armado arribó a una casa en Cancún donde jóvenes celebraban una fiesta y disparó a mansalva. Siete personas murieron y siguieron otras 21 a lo largo del fin de semana en una ola de violencia que crece día a día en el último año: según el Comisariado Nacional de Seguridad Pública en 2008 se contabilizaron 688 asesinatos violentos: 600% más que el año precedente.

El gobierno del estado de Quintana Roo reconoció a principios de enero (por primera vez de manera pública) que se trata de “una lucha de cárteles” por el narcomenudeo: el cártel Jalisco Nueva Generación, el de Sinaloa, el Golfo y los Zetas.

A los asesinatos violentos se suman otros delitos relacionados como feminicidios y algunas extorsiones en medio de una popularidad que, si bien no alcanza la racha de atracción turística que en 2017, cuando logró el récord de 16.9 millones de visitantes, aún tiene estadísticas alegres.

El nuevo gobierno federal aún no ha dado directrices sobre una estrategiua específica para centros turísticos. Por ahora se ha centrado en la creación de la Guardia Nacional que sustituirá a la Policía Federal integrada por militares para el combate a la inseguridad.

La alcaldesa del municipio de Benito Juárez, donde se encuentra el puerto, adelantó que, mientras tanto, someterá a sus policías al Mando Unico estatal para que den cuentas a las autoridades de Quintana Roo.

Para analistas como Martín Barrón, del Instituto de Ciencia Penales (Inacipe), la peor apuesta que se puede hacer para el combate a la inseguridad es sólo detener a los líderes de organizaciones delictivas. “Al contrario, lo que ha provocado es su multiplicación”.

En Acapulco, el cártel que fundaron los hermanos Beltrán Leyva –Arturo, Héctor, Alfredo y Carlos–, principal culpable de la caída de Acapulco, se fraccionó y convirtió en células que aún tienen en jaque ya no sólo al puerto sino a gran parte del estado de Guerrero.

“El combate a la finanzas ilícitas es clave, sobre todo en lugares donde se puede lavar dinero de manera más sencilla como los centros turísticos”, puntualizó.