Este latino salvó a dos policías de un infierno de fuego. Días después murió en un triste accidente

“¿Cómo voy a dejar a una persona que necesita ayuda? Todos somos personas”, explicó Salgado el día del accidente

Amanecía la Nochebuena cuando un conductor borracho golpeó un carro de policía en Houston (Texas), volcándolo y atrapando en su interior a dos oficiales. El goteo de gasolina provocó un incendio mientras los agentes trataban desesperadamente de escapar del vehículo.

Juan Carlos Salgado Villalobos escuchó el choque desde su apartamento, y junto con otro hombre, Óscar Flores, corrió hacia el carro volcado, un Chevrolet Tahoe, y escuchó los gritos desesperados de Alonzo Reid y John Daily, los dos policías que luchaban por sus vidas entre las llamas.

Salgado lanzó su puño derecho contra el cristal. Se rompió la mano, pero logró liberar a Reid. Daily fue rescatado minutos después, pero sigue hospitalizado inconsciente con quemaduras en más de la mitad de su cuerpo, según la web informativa The Daily Beast.

Tras el rescate, Salgado escapó del lugar, dejando todo el crédito a Flores.

Sólo 17 días después, a las seis de la tarde del pasado jueves, Salgado cruzó esa misma calle para ir a buscar su cena a una taquería, y fue atropellado por dos carros que no le vieron en la calzada mal iluminada. Perdió la vida. Los agentes que acudieron al lugar ni siquiera pudieron identificarlo: quedó registrado como anónimo.

“Nuestros corazón están rotos porque no tuvimos la oportunidad de darle las gracias cuando aún vivía”, dijo el subjefe de policía Troy Finner durante el funeral por Salgado el pasado sábado. “Apreciamos su generosidad, no sólo por nuestra familia sino también por la comunidad latina”, le respondió Gilberto Marín, primo político de Salgado.

Salgado era un inmigrante indocumentado. “¿Cómo voy a dejar a una persona que necesita ayuda? Todos somos personas”, explicó Salgado el día del accidente a la emisora KPRC. Ese día llevaba una camiseta en la que se leía: “El amor no conoce fronteras”.

Salgado trabajaba cortando hierba y tenía una vida humilde y tranquila, según la web informativa. Enviaba el dinero que ganaba a su madre en el sur del estado mexicano de Guerrero. Sus padres intentan recaudar ahora el dinero para enterrarlo en su pueblo.

Por: Bruno G. Gallo