LAPD detiene más a los afroamericanos, según informe

LAPD detiene más a los afroamericanos, según informe
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Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

En un esfuerzo por combatir una oleada de crímenes violentos, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) duplicó el tamaño de su División Metropolitana élite en 2015, creando unidades especiales para invadir los puntos de alto crimen, se reportó el jueves.

Los agentes de la división Metropolitana (Metro)en camionetas SUV de color gris oscuro comenzaron a detener a los conductores para buscar autos con armas o drogas. Para el 2018, el número detenido por Metro fue casi 14 veces mayor que antes de la expansión, reportó el periódico Los Angeles Times.

La efectividad de la estrategia es difícil de evaluar: la delincuencia continúo aumentando durante varios años antes de disminuir en 2018.

Pero ha provocado un cambio que algunos consideran alarmante: los agentes de Metro detienen a los conductores afroamericanos a una tasa más de cinco veces mayor que otras etnias de la ciudad, según un análisis del Times.

Casi la mitad de los conductores detenidos en Metro son afroamericanos lo que ha ayudado a aumentar la proporción de afroamericanos detenidos por el LAPD en general de 21% al 28% desde la expansión de Metro, en una ciudad que es del 9% afroamericana, según el análisis.

La división Metro hace la mayoría de sus detenciones de vehículos en el sur de Los Ángeles, que es casi un tercio de afroamericanos. Pero incluso allí, el porcentaje de conductores afroamericanos detenidos en Metro son el doble de su proporción de la población, según el análisis.

Los datos analizados por The Times no muestran por qué un agente detuvo a un conductor. No contiene información sobre si el conductor fue registrado, multado o arrestado después de la parada. Los datos tampoco pueden probar que los agentes de Metro están comprometidos en el perfil racial.

Pero algunos defensores de los derechos civiles dicen que las disparidades raciales reveladas por el análisis del Times es demasiado extremo para ser explicado por otros factores y preocupado por un departamento que ha pasado el último cuarto de siglo tratando de reparar su fracturada relación con los residentes afroamericanos de la ciudad.

Connie Rice, una abogada de derechos civiles que ha trabajado estrechamente con el LAPD en reformas en los últimos años, llamó el desglose racial de las paradas de Metro mal supervisadas.

“Esto es parar y registrar un auto”, dijo ella, refiriéndose a la polémica práctica del Departamento de Policía de New York de revisar a los peatones afroamericanos y latinos que se redujo drásticamente después de un acuerdo legal.

El jefe del LAPD Michel Moore, quien tomó cargo del departamento en junio, dijo que el personal de comando de Metro “está muy consciente del potencial de las personas que los ven como una vigilancia excesiva o ser demasiados severos”. Pero argumentó que la vigilancia intensa es necesaria en áreas de alta criminalidad para mantener a los residentes seguros.