Inmigrante hondureño consigue escapar de un centro de detención en Georgia

Erlin Gutiérrez-Maradiaga fue capturado y privado de nuevo de su libertad el día después de su fuga

Al escapar del lugar, el hondureño tuvo que saltar tres vallas con alambres de púas.
Al escapar del lugar, el hondureño tuvo que saltar tres vallas con alambres de púas.
Foto: CoreCivic

La noche del sábado un oficial de policía se acercó a El Refugio para preguntar por Erlin Gutiérrez Maradiaga, un inmigrante hondureño que se había escapado a las 7:20 de la tarde del centro de detención de Stewart, en Georgia. Desde el Refugio, una organización humanitaria que ofrece alojamiento y comida a quienes visitan a los inmigrantes presos, contestaron que no tenían información del hondureño y que no habían recibido a ningún familiar suyo.

CoreCivic, la empresa que administra la prisión gracias a un acuerdo con es Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), “notificó inmediatamente a [sus] socios gubernamentales y a las autoridades locales” -según un correo electrónico enviado por la portavoz de la compañía Amanda Gilchrist. En ese momento los funcionarios de ICE comenzaron la investigación y la policía del Condado de Stewart se puso con la búsqueda de Gutiérrez Maradiaga, la primera persona que ha conseguido fugarse de este lugar.

Antes de la aparición de Erlin Gutiérrez, en la mañana del domingo, Marie Marquardt, una de las fundadoras de El Refugio expresó su preocupación por la salud del hondureño: “Si efectivamente pudo escapar de las instalaciones [rodeadas por tres vallas con alambres de púas], estoy segura de que estará muy herido”. Por redes sociales, organizaciones que luchan por el cierre de los centros de detención expresaron su solidaridad con Gutiérrez Maradiaga y aplaudieron su coraje: “Nadie debería ser encerrado por solicitar asilo o refugio“.

El centro de detención de Stewart, con una capacidad para 1900 detenidos, está situado a las afueras de una pequeña ciudad llamada Lumpkin, en Georgia. Según la organización Centro legal para la pobreza sureña (SPLC, por su siglas en inglés), la ciudad importante más cercana está a una hora de distancia en coche y para ir al aeropuerto hay que conducir durante tres horas. No es un lugar fácil de alcanzar para quienes tienen seres queridos encerrados allí.

Además -de acuerdo con los datos de esta organización- la probabilidad de que concedan la solicitud de asilo en este centro es de 2 %, un porcentaje extremadamente bajo comparado con el 47 % nacional. Unas condiciones deplorables y un destino incierto para quienes, como Erlin Gutiérrez Maradiaga, no han cometido ningún delito.