Acusan a adolescente latino de matar a tiros a su amigo. Sigue prófugo

Los testigos coincidieron en que el joven acusado disparó el arma de manera accidental
Acusan a adolescente latino de matar a tiros a su amigo. Sigue prófugo
Rangel podría enfrentarse a entre dos y 20 años de cárcel.
Foto: Policía de Houston

Gabriel Jesús Rangel, de 17 años se había reunido con cuatro amigos y amigas en la habitación de un hotel en Houston, Texas. Además del grupo de amigos, Rangel estaba acompañado de dos pistolas. Con una de ellas, y aparentemente sin querer, hirió de muerte a uno de los presentes: Ángel Albert Hernández-Martínez. La policía de Houston acusó a Rangel de homicidio accidental pero el joven sigue en búsqueda y captura.

Los hechos se produjeron a las 11:15 de la mañana del pasado 13 de marzo. Según uno de los testigos -amigo de Rangel y Hernández- el acusado estaba en la cama jugando con dos pistolas. A pesar de que había asegurado que no estaban cargadas, una de ellas se disparó e irió en el pecho a Hernández-Martínez.

Las cámaras de seguridad del motel Red Roof Inn registratron cómo sacaban al herido de la habitación y lo transportaban hasta el vehículo de uno de los jóvenes. Manejaron hasta el centro médico Signature Care Emergency Center, donde -tras dejar al amigo herido en la puerta- arrancaron de nuevo a toda velocidad. Cuando los médicos encontraron a Hernández-Martínez ya era demasiado tarde.

La matrícula del auto que conducían quedó recogida en las cámaras del centro médico. Gracias a la placa pudieron localizar al conductor y luego al resto de testigos. Al declarar, todos ellos coincidieron en que Gabriel Calixto -como también llaman al joven acusado- había disparado el arma de manera accidental.

Un medio local de Houston, reveló que después de los hechos Rangel escondió las armas en un apartamento. Más tarde, de acuerdo a los documentos de la corte, la policía encontró ambas armas pero no al presunto asesino, que sigue prófugo. También se está investigando cómo el menor consiguió las armas, por qué tenía otro nombre y si las pistolas están relacionadas con otros delitos.

A pesar de sus 17 años, Rangel será juzgado como un adulto porque se trata de un caso grave. Según el código penal texano, las personas que sean declaradas culpabes por un homicidio accidental pueden enfrentar entre 2 y 20 años de cárcel.