“¿Cuál es tu mayor debilidad?” Aprende a responder correctamente esta pregunta en una entrevista de trabajo

Si vas bien preparado, podrás contestar esto de manera satisfactoria.
“¿Cuál es tu mayor debilidad?” Aprende a responder correctamente esta pregunta en una entrevista de trabajo
No te quedes con la mente en blanco cuando te hagan esta pregunta.
Foto: rawpixel.com / Pexels

Si has ido a una cantidad suficiente de entrevistas, seguramente te ha tocado algún reclutador que te haga la curiosa pregunta: “¿Cuál es tu mayor debilidad?”. Esta cuestión podría confundir a muchos entrevistados, ya que podrían no saber qué responder sin quedar mal.

Por eso, a continuación, te compartimos algunas tips que deberías tomar en cuenta a la hora de comentar alguna debilidad tuya.

Que sea creíble

La debilidad que menciones debe ser totalmente creíble. Si no se ajusta tu personalidad o a tu profesión, entonces no será efectiva. Por ejemplo, si estás aplicando para un puesto de contador y dices que no te gustan mucho los números, el reclutador encontrará extraño este dato.

Así que asegúrate de comentar alguna debilidad que no choque con el puesto de trabajo.

Que pueda superarse

Cuando menciones una debilidad, también deberías comentar cómo la superaste o la estás superando. Eso demostrará que te gusta crecer y mejorar constantemente.

Por ejemplo, si eres redactor, podrías decir algo como: “Al principio, solía corregir mis artículos demasiado rápido en cuanto los terminaba. Sin embargo, un editor me dijo que dejara mi primer borrador unas cuantas horas antes de corregirlo. De esta forma podría revisar el texto con una mentalidad más despejada. Desde entonces, mi escritura ha mejorado notablemente”.

Que sea ‘confesable’

Cuando te pidan que digas una debilidad, no deberías dar demasiada información. Es decir, que tampoco es para que comentes algo fuerte como que no puedes hacer tu trabajo si no tomas tu medicamento para la ansiedad. Recuerda que el reclutador no es tu amigo íntimo, así que sólo di aquellas debilidades que no sean tan personales.

Que no sea una debilidad fundamental

Asegúrate de que la debilidad que comentes no sea esencial para el empleo. Por ejemplo, “tengo problemas para concentrarme en múltiples datos”, es una debilidad que jamás deberías de decir si quieres tener un trabajo como controlador de tráfico aéreo. De la misma forma, no deberías decir que no te gusta tratar con la gente si quieres ser vendedor.

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