‘México hace el trabajo sucio de Estados Unidos’ con los inmigrantes centroamericanos

Activistas dicen que el gobierno mexicano pone a los inmigrantes en riesgo al aceptar las políticas de Trump
‘México hace el trabajo sucio de Estados Unidos’ con los inmigrantes centroamericanos
Inmigrantes centroamericanos esperan en México para pedir asilo ante las autoridades de EEUU
Foto: David McNew / Getty Images

Al tiempo que un juez federal bloqueó la política de la administración Trump sobre los retornados a México, mientras esperan que sus casos de asilo sean escuchados por un juez en Estados Unidos, activistas señalan que el gobierno mexicano tiene la facultad para negarse a recibir a los migrantes centroamericanos viniendo del norte a su territorio.

El fallo emitido por el juez Richard Seeborg en San Francisco afirma que la medida que bloquea la política conocida como “Permanecer en México”  o Protocolos de Protección a Migrantes (MPP) tendrá efecto a partir de este viernes.

No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la implementación inmediata de los protocolos, donde se pide que los solicitantes de asilo que llegan a los Estados Unidos sean devueltos a la frontera de México.

“Quizás lo que es más impresionante sobre el final de “Permanece en México” es el registro de duras políticas fronterizas, incluyendo la separación familiar y la prohibición de asilo”, dijo Sarah Pierce, analista del Instituto de Políticas de migración.

El presidente mexicano López Obrador contradice sus acciones sobre los migrantes al no oponerse a las políticas del presidente Trump, según activistas. Archivo.

Hace el ‘trabajo sucio’

El plan “Permanecer en México” pide a los solicitantes de asilo que esperen en México, mientras sus casos judiciales de inmigración están pendientes.

En su momento, las reglas adoptadas se ampliaron a todo el sector fronterizo de San Diego, Calexico y El Paso; incluyendo a las personas que cruzaron la frontera sin autorización para entregarse a la Patrulla Fronteriza.

La secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, antes de renunciar a su cargo,  había anunciado que dicha política se ampliaría a otros lugares a lo largo de la frontera.

Bajo esta práctica, que sufrió un revés por la demanda de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), a nombre de 11 individuos, ciertos migrantes habían recibido en la frontera un “aviso a comparecer” en una corte de inmigración de Estados Unidos y hubieran sido devueltos al país vecino hasta la fecha de su audiencia.

Pedro Ríos, director del Comité de Amigos de San Diego, dijo que en el presente dicha política ha afectado a 716 migrantes varados en Tijuana; 188 en Mexicali y 201 en Ciudad Juárez.

El activista agregó que México tiene todo el derecho de no aceptar [la política de Estados Unidos], y de no aceptar a los migrantes de regreso a su territorio. “Sin duda creo que ha sido un mal cálculo del presidente [Andrés Manuel] López Obrador (AMLO) aceptarlos [a los inmigrantes], aun cuando dicen que están respondiendo a un Pacto Global de inmigración que se firmó el año pasado, pero que Estados Unidos no firmó”.

Añadió que así, “México responde a su responsabilidad de atender a los migrantes en su territorio, pero a la vez acepta un programa [MPP] que va en contra de la protección a los migrantes”.

¿México está haciendo el trabajo sucio a la administración de Trump?Donald

“Sin duda; especialmente ante las posibles amenazas que hizo de cerrar la frontera”, respondió Ríos. “Es claro que el gobierno de López Obrador está intentando no crear más controversia, pero acepta estas decisiones y proyectos que no están en el interés de los migrantes”.

El activista agregó que “México debería marcar su línea más fuerte porque…, está poniendo en peligro a los migrantes que están pasado por la República Mexicana”.

Síndrome de Ulises
Según activistas el gobierno estadounidense redujo el número de personas que, diariamente, pueden presentar su solicitud de asilo en las garitas fronterizas. Archivo.

“Una crisis fabricada”

Michelle Serrano, estratega de comunicaciones en Equal Voice Network, del Valle Rio Grande, en Brownsville, Texas declaró que la política de “Permanecer en México” no se ha aplicado en esa región fronteriza con Matamoros, Tamaulipas.

“Muchos migrantes están esperando en los puertos de entrada, aunque muchos de ellos cruzan en grupos que los pasan los ‘coyotes’ por donde sea”, dijo Serrano. “Muchos entran para ser levantados por la Patrulla Fronteriza y pedir asilo”.

Serrano consideró que al menos son 800 los migrantes que intentan cruzar el Rio Bravo a Estados Unidos por McAllen, Harlingen y Brownsville.

“Hay muchos grupos de voluntarios como Angry Tías y Abuelas que ya tienen un sistema de ayuda para apoyar a los migrantes con comida y refugio”, dijo. “Pero el problema que vemos en el Puente Internacional [McAllen-Hidalgo-Reynosa] es que, como deben permanecer en el puente y les dan un número, policías mexicanos los quieren extorsionar y temen por sus vidas”.

La activista dijo que “la política [Permanecer en México]es caótica y hace más difícil todo y no es funcional. Es una crisis fabricada, una emergencia falsa”.

Empeora situación

Vicki Gaubeca, directora de Southern Border Communities Coalition, de Tucson, Arizona, precisó que en la crisis humanitaria de los migrantes centroamericanos “la administración Trump no se está haciendo nada para mejorar la situación, sino empeorarla”.

“Ellos pintan las imágenes de que nos están invadiendo [los migrantes] y lo hacen por razone netamente políticas, porque un segmento de la población, en términos básicos son muy racistas y por medio del miedo es que salen a votar”, dijo. “Por eso, nosotros decimos que la ley “Quédate en México” contradice las leyes más básicas que Estados Unidos tiene para el asilo y el debido proceso”.

En Arizona, en los últimos tres meses, autoridades del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (ICE) ha liberado a 18,500 personas de custodia federal, mientras que unos 750 inspectores  han sido reasignados para ayudar a la Patrulla Fronteriza.

Los casos de la demanda

En el bloqueo del juez federal a la política de la administración Trump, la ACLU narra la historia de “Howard Doe”, uno de los 11 demandantes que fue retornado a México. Howard fue secuestrado y detenido por cartel mexicano de la droga durante dos semanas en su camino a la frontera.

Howard se escapó porque teme que el cártel lo siga mientras espera en México. A casi ninguno de los demandantes, se les preguntó sobre su temor de ser devueltos a México.

El caso de Howard Doe, que se remitió a un oficial de asilo a causa de sus temores declarados de regresar a México, pero aun así fue regresado a esa nación sin ninguna explicación.

Muchos demandantes temen de problemas de comunicación con su representación legal, por no tener un un domicilio donde recibir información oficial de sus casos.

“El demandante Robert Doe no sabe donde permanecerá mientras prepara su solicitud de asilo”, se lee en la demanda. “Después de haber sido obligado a regresar a México, intentó volver al refugio donde residía anteriormente, pero las autoridades lo rechazaron porque el lugar estaba lleno.