Así consiguieron el asilo estas cuatro mujeres transgénero

'La Comunidad' es un grupo de unas cien personas que viajaron juntas en la caravana migrante para protegerse (también) de la discriminación de sus compañeros de viaje
Así consiguieron el asilo estas cuatro mujeres transgénero
Estrellita y Cataleya consiguieron el asilo este lunes.
Foto: Fotograma video Twitter

Los problemas de violencia y pobreza a los que se han enfrentado en sus países los inmigrantes centroamericanos que deciden emprender rumbo hacia el norte, se incrementan cuando son miembros de “La Comunidad” LGBTQ+. Estas personas sufren los mismos males de sus compatriotas y, además, el rechazo y las amenazas de toda la sociedad por ser quienes son.

“La Comunidad” es un grupo de unas cien personas queer que se organizaron para salir juntas de sus países y poderse proteger unas a otras. Para ellas, el duro trayecto con la caravana migrante se hace aún más difícil ya que se enfrentan a la discriminación de sus compañeros de viaje.

Movidos por las historias de estas solicitantes de asilo, algunos miembros de la organización texana RAICES viajaron a Ciudad de México en noviembre del año pasado. Una vez allí, cuando supieron de primera mano que se trataba de un grupo especialmente vulnerable, decidieron comprarles boletos de bus para que fueran directamente a la frontera con México y allí pudieran solicitar asilo.

“Trump mandó militares para recibirlas en la frontera”- dice RAICES en un hilo de su cuenta de Twitter- pero finalmente se pudieron alojar en unas habitaciones que la organización había alquilado para ellas en Tijuana. Allí, debido a la política de “devolver” a México a los solicitantes de asilo, tuvieron que esperar hasta que las llamaron para cruzar la frontera.

Una vez cruzaron al lado mexicano, muchas de ellas fueron detenidas en un centro de detención de ICE en Pearsall, Texas. La organización denunció que allí se enfrentaron a malos tratos y a una insuficiente atención médica. El tratamiento cambió cuando “un poco” cuando RAICES intervino ante ICE pero algunas siguieron encerradas hasta cinco meses.

Sin embargo, la vida de cuatro de ellas dio un giro este lunes cuando consiguieron el asilo, “gracias al asesoramiento de RAICES” – señalan Estrellita y Cataleya. El miércoles las cuatro mujeres fueron puestas en libertad y ahora afrontan con ilusión su futuro.

A pesar de las buenas noticias de esta semana, RAICES recuerda que “las mujeres trans detenidas continúan siendo maltratadas” en los centros de detención. Por ello, afirman que la organización sigue luchando por la libertad de todas sus clientas que siguen encerradas en Pearsall.