Hombre abandona su celebración de cumpleaños por algo increíble

Los animales, cuando se dejan llevar por el miedo, pueden reaccionar de forma inesperada
Hombre abandona su celebración de cumpleaños por algo increíble
Un hombre salta a las frías aguas del East River para salvar a un perro.
Foto: Screenshot The Good Network

Cuando un perro 2 años se quedó varado en las frías aguas del East River de Nueva York, un hombre abandonó su propia fiesta de cumpleaños para poder rescatarlo.

El incidente tuvo lugar la semana pasada en Brooklyn cuando Harper, el perro, estaba paseando con su cuidador

Mientras caminaban por la calle, el cuidador fue golpeado repentinamente por un taxi que se saltó una señal de stop. Aunque el cuidador solo sufrió heridas leves, Harper se asustó y corrió, preso del pánico, con tan mala suerte que cayó al río.

Mientras tanto, Gabe Castellanos había estado celebrando su cumpleaños con algunos amigos en la piscina flotante Brooklyn Brage, cuando vieron al perro en el agua. Como era un día cálido, el grupo asumió que el perro simplemente estaba nadando mientras su dueño observaba desde la orilla.

Sin embargo, a medida que el perro nadaba cada vez más lejos del muelle, el paseador de perros se acercó repentinamente al grupo, alarmado informó de que Harper se había escapado.

Castellanos notó que Harper estaba perdiendo fuerza rápidamente y sabía que tenía que hacer algo. Afortunadamente, Castellanos se graduó en el SUNY Maritime College.

Usando su experiencia marítima, Castellanos agarró un chaleco salvavidas cercano, se quitó la ropa, salió a una parte segura del muelle y se sumergió en el agua.

Con docenas de personas que lo animaban desde la costa y un helicóptero de la policía sobrevolando, Castellanos nadó hasta Harper. El perro había estado nadando durante más de diez minutos. Al ver que Castellanos se dirigía hacia ella, comenzó a nadar con más determinación.

Finalmente, Castellanos logró alcanzar al animal y comenzó a conducirlo de regreso a tierra, pero desafortunadamente, debido a que Harper estaba tan asustado por la experiencia, mordió a Castellanos en la mano y la cara, rompiendo su diente en el proceso.

Sin inmutarse por el ataque, Castellanos continuó guiándole de regreso a la orilla hasta que finalmente estuvo a salvo y s reunió con su cuidador.

A pesar de que el ataque de Harper obligó a Castellanos a ponerse un diente falso temporal, más tarde expresó su simpatía por el perro y dijo que no había ningún resentimiento ni temor.

La dueña de Harper ha expresado su infinita gratitud por las acciones de Castellanos y se ha ofrecido a darle otra fiesta de cumpleaños como agradecimiento por el rescate.