Se incrementa el número de angelinos viviendo en la calle

Reporte indica que se incrementó a 58,936 el número de desamparados en el condado de Los Ángeles; La principal causa es el alto costo de la renta y los bajos salarios
Se incrementa el número de angelinos viviendo en la calle
Un indigente duerme en los jardines de la Alcaldía de Los Ángeles. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

El número de personas que viven en la calle se incrementó en un 12% en el último año, alcanzando un total de 58,936 personas, de acuerdo a los resultados dados a conocer ayer por la Autoridad de Servicios a Indigentes en Los Ángeles (LAHSA, por sus siglas en inglés).

Los resultados también concluyeron que los altos costos de la vivienda y los bajos salarios, son factores principales del porque mucha gente termina en las calles más rápido de lo que las autoridades toman en conseguirles una vivienda.

De acuerdo a los datos, cerca de tres cuartas partes de las personas que no tienen un techo donde vivir, viven en sus vehículos, casas de campaña, refugios temporales o en las calles sin ningún tipo de protección aparente.

“Tenemos la población más grande de indigentes sin refugio en la nación y uno de los conteos más grandes de personas sin hogar en el país. Solo Nueva York tienen más personas sin hogar en una noche cualquiera”, dijo Peter Lynn, director ejecutivo de LAHSA.

La ciudad de Los Ángeles vio un aumento del 16% en su población indigente. Aunque el número de personas sin hogar aumentó crónicamente en un 17%, los demógrafos y estadísticos responsables del conteo dijeron que creen que el problema real es el incremento de las personas que enfrentan la indigencia por primera vez.

Phil Ansell, quien administra la Iniciativa de Indigentes en el condado de Los Ángeles, dijo que aunque parezca contradictorio, “una economía en ascenso puede llevar a un incremento en el número de indigentes”.

Agregó que en una economía creciente, las rentas de alquiler han superado a los salarios, particularmente a las personas que viven en los límites de sus ingresos o ganan un salario mínimo. De acuerdo a LAHSA, una persona que gane el sueldo mínimo que es $13.25 por hora en California, tendría que trabajar 79 horas a la semana para poder pagar la renta de un cuarto.

Los números han aumentado a pesar de que miles de personas han conseguido refugio o casa habitación en los últimos años. En el 2018, el condado de Los Ángeles ayudó a 21,631 personas a encontrar apartamento y otras 27,080 personas, que se encontraron en la indigencia en un momento en su vida durante el mismo año lograron regresar a un hogar, de acuerdo a información de la agencia.

En el caso de los veteranos, el número de personas que cayó en la indigencia se ha mantenido año con año, pero se encontraron un 7% más de indigentes de la tercera edad –después de una reducción considerable el año pasado-.  Además, los demógrafos vieron un incremento de un 24% en aumento entre la población de los jóvenes.

Los investigadores de USC, quienes trabajaron en el conteo, creen que el mejoramiento en la metodología a la hora de contar, fue una de las causas para obtener información más exacta entre el grupo de los jóvenes.

Si bien, las personas con enfermedades mentales graves o con problemas de abuso de drogas o estupefacientes se encuentran entre los más visibles en las calles, ellos representan solo un 29% del total de la población sin hogar.

Entre la comunidad afroamericana, las personas resultaron tener cuatro veces más de posibilidades de terminar en la indigencia, un dato que resulta ser consistente con conteos pasados que Lynn atribuyó a “una cultura institucional de racismo”.

Mientras que el número de desamparados con o sin refugio se incrementó, la mayoría de las familias sin hogar viven en casas habitación del gobierno o en vivienda de transición, según LAHSA.

No obstante, lo que se enfatizó fue que los problemas económicos eran la razón número uno del incremento de las personas que recientemente experimentaron el desamparo.

El segundo motivo que se mencionó fue la falta de una red de apoyo a donde recurrir,  y una crisis a nivel personal como la de un divorcio. Un 5% de esos casos, representados en el recuento general, dijeron que estaban escapando a la violencia doméstica.

El condado ha más que duplicado su capacidad para albergar a las personas sin hogar a lo largo del últimos cinco años, pero los funcionarios dicen que se necesita hacer más para aumentar el suministro de viviendas asequibles y evitar que otras familias caigan en el desamparo.

Las autoridades del condado de Los Ángeles dijeron que se están agregando estrategias para combatir los factores económicos que afectan a la gente. Hace tres semanas, la Junta de Supervisores aprobó $460 millones por conducto de la medida H, fondos que fueron dirigidos para compensar los altos costos de la renta y para proveer oportunidades de empleo estable a través de programas de entrenamiento de empleos.

Los supervisores han respaldado una medida para acelerar conversaciones con moteles que sirvan de apoyo a las unidades de vivienda y, se está considerando hablar con el salón Bob Hope Patriotic Hall en el centro de la ciudad para dar vivienda a los veteranos; todo esto entre otros esfuerzos  para incrementar el espacio de refugio para los desamparados, vivienda temporal y unidades de vivienda de apoyo.

El condado también ha implementado un límite del 3% en los aumentos de rentas de alquileres en áreas no incorporadas y está apoyando la legislación estatal para limitar los aumentos y evitar que los propietarios desalojen injustamente a los inquilinos. Sin embargo, los votantes de California rechazaron una propuesta en el 2018 para dar más libertad a los gobiernos locales para que promulguen los controles de renta.

Actualmente hay un inventario de más de 10,000 unidades asequibles, pero solo 1,397 están en camino de estar disponibles en el año fiscal 2019-20.

Sin embargo, Ansell dijo que el estado puede tomar acción de inmediato sobre tres temas clave que podrían ayudar a aliviar el problema, incluida la legislación que prohíbe el allanamiento de alquileres, los desalojos sin causa, y la discriminación contra inquilinos con subsidios de vivienda.

“Tenemos un reto muy grande enfrente de nosotros”, dijo Lynn, quien urgió a los angelinos a unirse a la campaña de United Way www.everyoneinla.org y luchar por cambios de políticas y ser voluntario para ayudar a la población sin hogar. Más información en www.lahsa.org