¿Conoce a alguien con diabetes?

Casi la mitad de los adultos con diabetes tipo 2 no alcanzan el control de glucosa estándar.
Casi la mitad de los adultos con diabetes tipo 2 no alcanzan el control de glucosa estándar.
Foto: Impremedia

Yo sí. Mi mamá tiene diabetes tipo dos. Cuando ella come saludable y hace ejercicio, no tiene mucha necesidad de tomar medicamentos recetados para controlar su enfermedad. Pero cuando come alimentos con carbohidratos altos como pan y tortillas, su azúcar aumenta más de lo normal y eso debilita su cuerpo.

Mi madre todavía no necesita insulina, pero la necesitará si no se cuida a sí misma. Al contrario, personas con diabetes tipo 1 no tienen opción y necesitan usar insulina para controlar sus niveles de azúcar en la sangre y prevenir complicaciones debilitantes e incluso mortales.

Diariamente, 7.5 millones de personas en los Estados Unidos dependen de la insulina para controlar su diabetes. Pero muchos están batallando al pagar su medicamentos.

El precio de la insulina se está disparando. Cuando se inventó por primera vez, la patente de insulina se vendió por $1. Los inventores querían que todos los que necesitaban el medicamento pudieran pagarlo. Casi un siglo después, los pacientes ahora pagan más de $400 al mes, a pesar de que el costo de fabricación de las insulinas varía de $ 2.28 a $6.34 por frasco.

El aumento de los costos ha hecho que el acceso a la insulina sea mucho más difícil para las personas con diabetes que tienen bajos ingresos, tienen planes de salud con deducibles altos, son beneficiarios de la Parte D de Medicare o no tienen seguro.

En el Congreso, el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes acaba de tener audiencias sobre este tema. Como miembro del Subcomité de Salud, he luchado para hacer responsable a las compañías farmacéuticas y a otros en la cadena de medicamentos.

En particular, he estado luchando por comunidades latinas que tienen más probabilidades de desarrollar esta enfermedad, sufrir complicaciones por la diabetes, sufrir amputaciones relacionadas con la diabetes y morir a causa de la diabetes. Lo sé porque mi distrito, cuál tiene casi 90 por ciento afroamericanos y latinos, tiene la tasa más alta de diabetes en todo el estado de California.

Las personas en mi distrito me han dicho cantidad de veces que ya no pueden pagar su insulina. Los precios son tan altos que muchos recurren a medidas desesperadas, como usar insulina expirada, racionar su medicamento o no tomarlo por completo. Esto no solo es peligroso, sino que también puede provocar infecciones recurrentes, problemas en el riñón y los ojos, enfermedades del corazón, e incluso la muerte.

Por mucho tiempo, la gente de este país ha exigido que el Congreso tome medidas para reducir los costos de los medicamentos recetados, incluyendo la insulina. Este mes, la Cámara de Representantes aprobó H.R 987, la Acta de Fortalecimiento de la Atención Médica y la Reducción de los Costos de los Medicamentos Recetados, una importante ley que aborda los crecientes costos de los medicamentos.

Aunque queda mucho por hacer para reducir el costo de las medicinas recetadas, este proyecto de ley es primer paso importante hacia la asequibilidad de la insulina. Estoy orgullosa de haberme unido con mis colegas para aprobar esta importante legislación que permitirá que los medicamentos genéricos ingresen al mercado, aumentara la competencia y mantendrá bajos los precios de las medicinas para las personas en mi distrito y en el resto del país.

Ahora, depende de mis colegas en el Senado que aprueben este proyecto de ley para asegurar que la insulina sea asequible y accesible para todas las personas que la necesitan.

*Nanette Díaz Barragán es congresista del distrito 44 de California en los Estados Unidos.