¿Sobrevivirá o desaparecerá el PRI en medio de la crisis?

Algunos miembros del partido, entre ellos altos dirigentes con años de servicio, están renunciando a su militancia.Te decimos por qué

Alejandro Moreno Cárdenas, Gobernador de Campeche.
Alejandro Moreno Cárdenas, Gobernador de Campeche.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO – Camino a la renovación de su dirigencia, el alicaído Partido Revolucionario Institucional (PRI), tercera fuerza política nacional, afilió al vapor y con poco cuidado a 700,000 militantes. La maniobra, despertó suspicacias entre sus mismos militantes, denuncias y, finalmente, la renuncia de algunos de sus principales alfiles.

El ex precandidato a la presidencia de la República, José Narro, un hombre respetado por su trabajo en la dirección de la Universidad NacionaL Autónoma de México, culpó a los gobernadores de cargar la balanza a favor del mandatario de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas.

Se trata de una farsa que, antes de iniciar, ya tiene resultado. La trampa está en el padrón, en el crecimiento desmedido en Coahuila, Ciudad de México, Campeche y Oaxaca. Ellos serán llevados a votar”, dijo Narro en un video que divulgó en la red social Twitter, donde hizo pública su decisión de cerrar de tajo su historia priísta: 46 años de militancia.

A Narro siguió Beatriz Pagés, otra de las dirigentes más antiguas: “Es inaceptable que se haya decidido entregar el partido a @lopezobrador”, escribió en su cuenta en Twitter.

Manlio Fabio Beltrones, exgobernador de Sonora, dijo que permanecerá en la institución, pero no acudirá a votar. Ulises Ruíz, exgobernador de Oaxaca y viejo miembro del partido, fue más lejos: acusó al expresidente Enrique Peña Nieto de ayudar a AMLO a hacerse del control del PRI a través de Moreno.

La relación del gobernador Moreno con el presidente AMLO pasó en dos años del odio profundo al amor y la reconciliación. En 2017 llamó a López Obrador “esquizofrénico” (debería ir al psiquiatra, aconsejó), pero una vez que este llegó a la presidencia, las cosas cambiaron y el campechano no dudó en tomarse selfies en lugar de “educarlo”, como había prometido.

En un acto público conjunto realizado en febrero pasado, cuando los detractores de Moreno intentaron abuchearlo, el mandatario federal salió en su defensa, porque dijo que el priista “lo estaba ayudando”.

El analista político Fernando D´Worak consideró que la injerencia de AMLO no puede descartarse, pero, lo cierto que siempre se acusa a los presidentes en turno de meterse en los partidos. “El problema es una lucha de dos grupos antagonistas (líderes de bases locales y líderes partidistas) y un padrón poco claro”, advirtió.

“Eso podría resolverse con estructuras horizontales, pero será poco a poco, cuando la reelección de alcaldes y diputados permita hacer a cuadros locales más fuertes ,que peleen por un lugar que hasta ahora han impuesto los líderes nacionales”.

Pero antes de que esa estructura se consolide, algunos militantes se irán en desbandada. Jesús García Castro, de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Baja California, cuyos miembros han renunciado en masa a su militancia en el PRI, lo explicó así. “La cúpula del  PRI ha perdido el respeto a los derechos fundamentales y humanos de su militancia dando posiciones políticas y candidaturas a sus socios oportunistas y eso le va a pasar la factura”.

En las últimas horas, el INE informó que el padrón del PRI consta de 7,4 millones de afiliados, de los cuales, alrededor de 100,000 presentaban inconsistencias (muertos, duplicidad en otros partidos), pero el proceso de revisión continuará hasta finales de año.