Avión de combate tropieza con un pajarito y “bombardea” Florida

Suerte que eran bombas de entrenamiento, sin explosivos... todavía las están buscando

Avión de combate tropieza con un pajarito y “bombardea” Florida
Si ves una bomba de entrenamiento como esta, llama a la Fuerza Aérea.
Foto: U.S. Air Force/Airman 1st Class Eugene Oliver

Un avión de combate estadounidense dejó caer tres bombas sobre Florida por accidente al ser golpeado por un pájaro, según ha informado la Fuerza Aérea.

Los proyectiles no estaban cargados de explosivo, de forma que no estallaron al colisionar contra el suelo en Suwannee Springs, cerca de la frontera con el estado de Georgia. La locación exacta no se conoce, pero se estima que es “en la vecindad general de 2 kilómetros al oeste de la Carretera 129 cerca de Suwannee Springs.

El aparato, un A-10C Thunderbolt II, dejó caer tres proyectiles BDU-33 “de forma inadvertida” el lunes por la tarde durante “una misión rutinaria de formación”.

Se trata de munición de entrenamiento, según la Fuerza Aérea, pero cuenta con una carga pirotécnica. Las bombas pesan 25 libras y miden 23 pulgadas, y aún no han sido localizadas, por lo que la Fuerza Aérea pide precaución y recomienda contactar al número 229-257-3501 en caso de encontrarlas.

“Si se encuentra la munición de entrenamiento, no se acerque, tome nota de la ubicación, abandone el área y mantenga a los demás alejados”, dijo la Fuerza Aérea en un comunicado. “Luego, comuníquese con el Puesto de Mando del Ala 23d al (229) 257-3501 o con las autoridades locales.

Nadie ha resultado herido o muerto en este incidente, según la prensa local.

El avión pertenece a la base aérea de Moody, en el condado de Lowndes (Georgia). La Fuerza Aérea cuenta con más de 700 aparatos de este tipo, construidos en la década de los 70 y 80 con un coste de casi 50 millones de dólares por unidad.

“Un choque con un pájaro puede causar un daño significativo a un avión”, explicó Steve Bailey, piloto de un escuadrón de A-10C Thunderbolt II en esta instalación cuando se puso en marcha en 2008 un programa para evitar este tipo de incidentes.