Consideran que lo que hizo el DMV en tres estados fue una ‘traición’ a los inmigrantes

Aunque California no se encuentra entre los estados señalados (Vermont, Utah y Washington), activistas piden que el gobernador Gavin Newsom diga abiertamente que no hay motivo para temerle a ICE
Consideran que lo que hizo el DMV en tres estados fue una ‘traición’ a los inmigrantes
Los activistas de plantaron el lunes en las oficinas del DMV en el sur del centro de LA. (Suministrada)
Foto: Suministrada

Aunque autoridades del Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV) han asegurado que el estado no utiliza la tecnología de reconocimiento facial en la emisión de licencias de conducir como en Utah, Vermont y Washington, ni se compromete con la aplicación de la ley para el uso del reconocimiento facial., activistas defensores de los inmigrantes piden que sea él mismo gobernador, Gavin Newsom, quien lo exprese abiertamente para calmar la ansiedad y el miedo.

Bajo la ley SB60, promulgada en 2013 por el exgobernador Jerry Brown, casi un millón de personas solicitaron una licencia de conducir en California, que restringe el compartimiento de la información de los usuarios.

“El DMV se toma muy en serio la protección de la información personal de todos los titulares de licencias de conducir”, dijo Marty Greenstein, portavoz del organismo en Sacramento. “Los registros del DMV disponibles para las entidades encargadas de hacer cumplir la ley no indican si se emitió una licencia de conducir bajo la AB 60, ni incluyen ninguno de los documentos de identificación utilizados para obtener una licencia de conducir.

El pronunciamiento, sin embargo, no convence del todo a activistas ni defensores de los inmigrantes.
“Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”, dijo Francisco Moreno, del Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM). “Los racistas que no nos quieren van a tratar de empujar que se utilice esa tecnología en California para ir detrás de los indocumentados; por ello, pedimos al gobernador que esté atento y no se vaya a compartir la información que se dio al DMV, pues nada ni nadie nos garantiza que la información no se usaría contra los solicitantes en el futuro”.

Según activistas, en algunos casos, ICE ha utilizado el reconocimiento facial para examinar los datos en los estados que han instado a los inmigrantes indocumentados a obtener licencias de conducir. (Suministrada)

El escándalo de las licencias en Estados Unidos surge en momentos que investigadores del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown revelaron que, agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) extrajeron millones de fotografías de licencias de conducir del DMV en los estados de Utah, Vermont y Washington para cotejar posibles coincidencias de reconocimiento facial. El aparente objetivo había sido identificar a indocumentados que hayan obtenido legalmente licencias de manejo.

“Es algo bastante preocupante”, dijo a La Opinión, Álvaro Bedoya, director fundador del Centro de Privacidad y Tecnología del Centro de Derecho de la Universidad Georgetown. “Las autoridades de estos tres estados han dado licencias a la gente no documentada y les han sugerido que salgan de las sombras, pero los han traicionado después que les entregaron toda su información; en general, es un gran problema para la población latina de inmigrantes”.

Si bien las autoridades de ICE no tienen acceso directo a los sistemas computacionales del DMV en dichas entidades, la forma en que operan es solicitando que el mismo estado realice las búsquedas.
“Por ejemplo, en los últimos dos años encontramos que hicieron 229 pedidos en dos años en Utah; ICE no recauda las fotos, pero si realiza las búsquedas”, dijo el experto, quien desconoce si ha habido deportaciones como consecuencia del espionaje.

De acuerdo con Bedoya, el mayor problema estriba en que las agencias federales como ICE no han obtenido aprobación del Congreso para utilizar los registros estatales del DMV como una base masiva de datos, y las búsquedas a menudo se realizan sin el conocimiento o aprobación de los residentes del estado.

En algunos casos, agrega Bedoya, ICE ha utilizado el reconocimiento facial para examinar los datos en los estados que han instado a los inmigrantes indocumentados a obtener licencias de conducir.

Juan José Gutiérrez, director ejecutivo de la coalición Vamos Unidos USA, declaró a La Opinión que en California “nadie más que el gobernador Newsom tiene la autoridad moral para decir a la comunidad que en California podemos confiar en el DMV”.

“Sin que haya una orden judicial como manda la ley, los estados de Utah, Vermont y Washington utilizaban tecnología de punta para mejorar sus bancos electrónicos de datos de identificaciones y licencias de conducir”, añadió. “De ese modo se tiene que asumir que estaban violando los derechos de los ciudadanos y quienes más sufren son los inmigrantes, residentes permanentes, beneficiarios del TPS y DACA”.

Entre aquellos a quienes el temor a las autoridades migratorias ha vuelto a renacer se encuentra Guadalupe Hernández, mexicana residente en la ciudad de Panorama City, quien lleva casi 15 años de residente en California.

“Antes tenía miedo por manejar sin licencia, y ahora tengo miedo por tenerla”, dijo la mujer, quien se gana la vida como vendedora de tacos para fiestas. “Ya le tenía miedo a la policía, pero ahora pienso que va a ser más fácil que nos vayan a poner una multa, nos metan a la cárcel, o que por tener la licencia marcada sea la base para que nos agarre inmigración”.

Hernández, de 42 años de edad, dijo que ante la evidencia que el DMV empleó la tecnología de reconocimiento facial en otros estados, no dudaría un instante que en California también quieran hacer lo mismo.

“Si yo tuviera frente a mí al presidente [Donald Trump] le diría que se compadezca de nosotros; que sus abuelos llegaron como inmigrantes igual que nosotros. Que él también tiene hijos y debería tentarse el corazón y ponerse en nuestros zapatos”, indicó. “Pero tenemos un presidente del que parecemos sus juguetes y no tiene compasión de nadie”.