InnerCity Struggle abre un nuevo centro para familias en Los Ángeles

El edificio de $6 millones incluye un centro de tecnología para jóvenes y una sala de servicios académicos para los participantes del programa Después de Clase.

A la apertura del centro llegaron activistas, políticos y miembros jóvenes de la comunidad.
A la apertura del centro llegaron activistas, políticos y miembros jóvenes de la comunidad.
Foto: InnerCity Struggle

A lo largo de un bullicioso bulevar en el barrio de Boyle Heights en Los Ángeles, los sonidos del Mariachi Jaguares de la escuela Mendez High School llenaron la plaza al aire libre del nuevo centro comunitario y para jóvenes de InnerCity Struggle. Cerca de 300 personas se reunieron en un soleado martes de mayo para celebrar la inauguración oficial de la nueva sede con una ceremonia de inauguración y visitas al edificio.

Ha pasado mucho tiempo, cinco años para ser exactos, para el personal y en su mayoría para los miembros de la comunidad de Latinx, muchos de los cuales se han organizado juntos en el este de Los Ángeles durante los últimos 25 años.

El centro juvenil y comunitario es un edificio de casi 6,000 pies cuadrados, de dos pisos que es propiedad de la organización InnerCity Struggle. Se dedicará a capacitar a más de 1,200 jóvenes y residentes cada año para emprender campañas políticas para mejorar la calidad de vida en el este de la ciudad.

Los organizadores dijeron que realizarán más juntas para familias en Boyle Heights. (Suministrada)

“Este centro servirá como un vehículo para la organización comunitaria en el este de la ciudad”, dijo María Brenes, directora ejecutiva de InnerCity Struggle. “Donde los residentes, padres y jóvenes trabajarán en soluciones a los problemas que afectan a sus familias y comunidad. Un lugar donde los jóvenes pueden encontrar su voz y donde las familias pueden promover el cambio”.

A pesar de que el edificio es nuevo, la organización habla de un legado que permite a los residentes del este ser más activos en su comunidad.

Las paredes de la organización destacan las contribuciones de InnerCity Struggle a las familias y los jóvenes del este de la ciudad. Posters con lemas como “Escuelas no cárceles” y “Amor + Felicidad+ Poder” cuelgan junto a fotografías de estudiantes que protestan contra la gentrificación – cambio forzado de población- con letreros que dicen “Push Us Up, Don ‘s Push Out”, o que se podría entender como: apoyo para salir adelante y no para que nos saquen de la comunidad.

El colorido arte de la pared promueve el acceso a la universidad y muestra las victorias de la campaña contra el hacinamiento escolar. También hay placas y elogios que la organización InnerCity Struggle ha recibido por años de dedicación a la equidad en Los Ángeles.

Arianna Romero, estudiante de último año en Mendez High School y residente de tercera generación del Este de LA, habló durante la ceremonia sobre cómo el ser líder de “Estudiantes Unidos” influyó en su futuro.

“Mi tiempo en InnerCity Struggle me ha inspirado para ser una líder de toda la vida en este movimiento y luchar contra las políticas racistas y anti-inmigrantes para proteger a nuestras familias”, dijo Romero, quien estudiará Ciencias Políticas en la Universidad de California, Irvine, en el otoño próximo.

“El sueño de mi madre ha sido para mí y mis hermanos vivir en un vecindario seguro, ir a la universidad y tener la vida que nunca tuvo. Estoy viviendo ese sueño”, dijo la joven activista.

El movimiento es intergeneracional. Ana Alvarenga, miembro de 13 años del programa de una organización para padres del Este, dijo que se involucró en activismo en 2005 porque sus hijas la invitaron a un mitin sobre la educación y sobre la junta del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

“Cuando vi a mi hija peleando por su educación, vi al líder en el que se había convertido”, dijo Alvarenga, hablando en español. “Me di cuenta de que, si mi propia hija tenía el poder de crear un cambio, ¿cuál era mi excusa para no involucrarme? Fue el poder que vi en mis propios hijos lo que me permitió unirme a InnerCity Struggle”.

Cuando Alvarenga se involucró por primera vez, se encontraron en una pequeña habitación que apenas se adaptaba a todos. En ese tiempo ella era demasiado tímida para hablar. Pero más adelante, y a medida que la organización creció, se sintió más segura, usando su voz para luchar por la justicia educativa, particularmente como madre.

“Este edificio representa una nueva era en este vecindario, un momento en el que tendremos los recursos y el espacio que necesitamos para unir a nuestra comunidad y para luchar por el cambio”, dijo Alvarenga. “Esta organización es como una familia para mí. Y ahora mi familia tiene un hogar”.

El edificio de $6 millones incluye un centro de tecnología para jóvenes y una sala de servicios académicos para los participantes del programa Después de Clase. El corazón del edificio es el salón donde se reúnen y realizan juntas, lugar donde la organización brindará capacitación sobre desarrollo de liderazgo, inmigración, protección del inquilino, cobertura de atención médica y acceso a la universidad. También hay un área de cocina, que contribuye a crear un espacio acogedor de reunión comunitaria.

Los arquitectos del edificio, conocidos como Barrio Planners, incorporaron la arquitectura mexicana moderna en el diseño. Eso es especialmente evidente en el soleado patio trasero lleno de atracciones. El edificio también es completamente compatible con las medidas que establece la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) y tiene baños neutros o  independientes al género.

Líderes locales y donantes asistieron a la ceremonia de inauguración. La Lucille Roybal-Allard, congresista; Hilda Solís, supervisora de Los Ángeles; José Huizar, concejal de la ciudad y Mónica García, presidenta del LAUSD estuvieron entre las personalidades que hablaron sobre el trabajo de InnerCity Struggle en la comunidad.

“Has cambiado el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles de muchas maneras. Nos has enseñado a todos cómo no tener miedo y ser el distrito que nuestros estudiantes necesitan y merecen”, dijo García.

“Su edificio le dice a toda nuestra gente, en su mayoría familias de bajos ingresos, personas que no están en el primer nivel de la economía, ‘¡Usted aquí pertenece!’. Digan en voz alta, ‘¡Ustedes aquí importan!’. Y griten a un solo coro ‘Vengan, únanse a nosotros”.

InnerCity Struggle continúa en la tradición de los derechos civiles del este de Los Ángeles, particularmente en Boyle Heights, lugar que ha sido el hogar de la organización desde 1950.  En ese momento, la sensación de alegría y orgullo por lo que es posible en este nuevo espacio era más que obvio.

Brenes, director ejecutivo de InnerCity Struggle, dijo “En nuestro aniversario 25, podemos decir ‘Si se puede’.

Janna Zinzi es periodista y estratega en Los Ángeles. Equal Voice es la publicación de la Fundación Marguerite Casey.