Estos son los verdaderos ciudadanos de California

La ley SB225 de California es de interés común y enfatiza la participación de los inmigrantes en nuestra vida comunitaria

La senadora estatal   Maria Elena Durazo  (Cortesía Oficina en el Senado)
La senadora estatal Maria Elena Durazo (Cortesía Oficina en el Senado)
Foto: Maria Elena Durazo

Los legisladores estatales reconocemos que los inmigrantes no sólo construyen la cultura y economía de California, sino que también mueven el cambio cívico. Tocan puertas para cambiar leyes, se involucran en su comunidad, y enriquecen el intercambio político. En otras palabras, son verdaderos ciudadanos de California.

Y como la inmigración se filtra a toda la vida pública en California, todo tema tiene aspectos migratorios. A menudo asumimos que a los inmigrantes sólo les interesa lo de migración. Pero ellos están en nuestras escuelas, lugares de trabajo y vecindarios. Como a cualquiera, les interesa qué sucede allí y cómo el gobierno actúa.

Les interesa el cambio climático, la educación de calidad, el agua limpia y la comida segura. Les importa que nuestras bibliotecas tengan buena tecnología, para que sus hijos no se queden atrás. Se preocupan por el acceso a la atención médica.

La Ley de Inclusión de California, SB225, permite que residentes inmigrantes participen en comisiones estatales, brindando a todo residente, sin importar su estatus legal, la oportunidad de influir en estos temas.

Ya la Asamblea ha tenido la sensatez de aprobar leyes protectoras de inmigrantes, ayudando a integrarlos a nuestra sociedad.

Por ejemplo, la ley AB540 deja que estudiantes indocumentados paguen matrícula estatal en las universidades, ayudándolos a alcanzar sus metas profesionales para fortalecer la economía. La ley AB60 permite que personas indocumentadas reciban licencias de conducir, asegurando que más conductores de California tengan seguro y no queden atrapados en el embudo de la deportación por manejar sin licencia. La ley SB1159 les permite obtener licencias en más de 40 profesiones, incluso los campos médico, legal y educativo.

Si SB225 llega a ser ley, todo residente que cumpla con los requisitos, sin importar su estado legal, puede servir en comisiones, ampliando el grupo de los que aportan su testimonio.

A menudo pensamos que solo la gente de clase media (y por cierto blanca) se preocupa por lo que regulan las comisiones: la calidad del aire, los recursos de las bibliotecas. Pero los inmigrantes, especialmente aquellos de bajos ingresos, son los dañados por la falta de atención a esos problemas.

Las comunidades inmigrantes ven el basurero industrial al fondo de la calle. Los corredores de asma infantil las atraviesan. Ellas constituyen desiertos alimenticios, porque tienen más tienditas de comida chatarra que supermercados.

He visto a padres inmigrantes sacrificarse para llegar a reuniones del distrito escolar o del gobierno local. Sin saber inglés, asisten a los foros políticos. Su espíritu cívico nunca falla, porque conseguir y resguardar una solución equitativa es para ellos cuestión de supervivencia. Ellos tienen mucho que dar, y SB225 les permite darlo.

Cuando nombramos inmigrantes a nuestras comisiones que examinan problemas comunes, aportan su experiencia de cómo fallan los programas. Son expertos en las lagunas del sistema. Si el objetivo es llegar a respuestas viables, esa experiencia es ideal.

Cuando los inmigrantes participan en las mesas y comisiones de California, todos ganamos.

María Elena Durazo representa en el Senado estatal de California a las localidades angelinas de Boyle Heights, El Sereno, Highland Park, Eagle Rock, Glassell Park, Mount Washington, Cypress Park, Lincoln Heights, Atwater Village, Elysian Valley, Arlington Heights, Echo Park, Silver Lake, Los Feliz, East Hollywood, Little Armenia, Thai Town, Larchmont, Koreatown, Pico-Union, Westlake-MacArthur Park, Historic Filipinotown, Chinatown, Little Tokyo, Arts District, Civic Center, City Terrace, y el Este de Los Angeles.