¡Increíble! Se robó una carriola de una tienda pero dejó olvidado a su hijo

La mujer se enfocó en el atraco y nunca prestó atención de lo que ocurría con su bebé

La mujer ingresó con su bebé, pero pensó que sus cómplices se lo llevarían.
La mujer ingresó con su bebé, pero pensó que sus cómplices se lo llevarían.
Foto: Captura de video

Un grupo de mujeres pensaban dar un “golpe maestro” en una tienda ubicada en Middletown, en el condado de Orange, en Nueva York, pero su plan tuvo un giro inesperado por un grave descuido que cometió una de las atracadoras.

Resulta ser que una cámara de seguridad de la tienda captó el momento en el que varias mujeres ingresan al local, acompañadas de sus hijos, al parecer con la intención de no levantar sospecha alguna  sobre todo, para restarle atención a la otra madre que llevaría a cabo el robo de una carriola.

Varios minutos más tarde, la misma cámara grabó el momento exacto en el que una de estas mujeres saca el coche de bebé de la tienda, mientras sus cómplices también, poco a poco, se van del lugar. El problema fue que la chica que robó la carriola dejó olvidado a su hijo al interior del centro comercial.

Según Enelio Vega, dueño del negocio, 6 minutos después de haber llevado a cabo el atraco, la mujer regresó visiblemente desesperada a la tienda luego de darse cuenta que las demás mamás no habían llevado consigo a su hijo mientras ella cometía el robo.

Este detalle provocó que la policía pudiera analizar con mayor tiempo sus rostros y así fue como pudieron identificar a Mayann Cash y Nan McCarthy, de 23 y 20 años respectivamente, como las orquestadoras del robo, hecho por el cual pudieran pasar un par de meses e incluso años, tras las rejas.

“Vi a la mujer devastada cuando regresó por su hijo. Parecía enojada de que sus compañeras lo hubieran dejado en la tienda, es por ello que el caso me causa conflicto, es el robo más extraño que he visto desde que estoy a cargo de la compañía de la familia”, comentó Ortega.

La carriola que habían extraído de la tienda tiene un valor de $3,000 dólares y se fabrica en Inglaterra, detalle que ha llamado la atención, ya que las mujeres que la robaron son precisamente de dicho país.