Pena máxima para acusado de matar a dos policías

Un ataque en Palm Springs, que terminó con la vida de dos agentes, lleva a un juez de Riverside a sentenciar a un hombre a la pena capital
Pena máxima para acusado de matar a dos policías
Luego del crimen, la comunidad llevó flores a la estación de Palm Springs para honrar la memoria de los agentes caídos. / fotos: getty.
Foto: GETTY

El homicida de dos agentes de la policía de Palm Springs, cuyas muertes ocurrieron en octubre de 2016, fue sentenciado este viernes a la pena capital por un juez de la corte superior de Riverside.

John Hernández Félix, de 28 años de edad, también recibió una condena de 368 años de prisión por los cargos de intento de asesinato contra otros seis agentes y posesión de arma.
No obstante, por planear y ejecutar el crimen que le quitó la vida a los agentes José ‘Gil’ Vega y Lesley Zerebny, Hernández Félix fue sentenciado a pena de muerte por el juez Anthony Villalobos.

Antes de ello, el juez escuchó los argumentos finales por parte de la defensa y de la Fiscalía, así como testimonios de los familiares de las víctimas.

El abogado de la defensa, indicó que su cliente tenía problemas emocionales, estaba desempleado, siempre obtuvo calificaciones reprobables en sus años de estudiante y que abusaba de las drogas, lo que alteraba el estado emocional de Hernández Félix.

Sin embargo, la Fiscalía pudo comprobar que el crimen fue planeado y ejecutado de manera premeditada, por lo que en mayo pasado, un jurado estuvo de acuerdo en encontrarlo culpable y en recomendar la pena capital como sentencia.

El sentenciado John Hernández Félix. / archivo.

Al término de los testimonios, el juez Villalobos argumentó que Hernández Félix tuvo decenas de contactos con la policía y que incluso fue encontrado culpable de portar un arma de fuego sin la licencia adecuada para delinquir como pandillero activo.

Agregó que a pesar de ello, el hoy sentenciado continuó demostrando ira y un comportamiento errático.

El doctor José Vega, hermano del agente caído José ‘Gil’ Vega, contó durante su declaración sobre las buenas obras que su ser querido hizo en pro de la juventud, siempre brindándoles una mano amiga.

Añadió que en octubre de 2016 puso en riesgo su vida al intentar capturar a Hernández Félix vivo pero que éste respondió disparándole. “Quitándole la vida”.

Horas después de la tragedia, el doctor Vega dijo a La Opinión que se oponía a la pena de muerte ya que iba en contra de su juramento como médico.

“La sentencia significa el final de un capitulo en nuestras vidas,  la vida continua. Lo que pasó, pasó. Ahora hay que seguir viendo para adelante. El [Hernández Félix] tendrá opción de apelar pero creo que nunca se lo permitirán, además jamás saldrá de prisión.  Mi filosofía como doctor no cambia.  Nosotros juramos salvar vidas, jamás quitarlas. No creo en la pena de muerte pero estoy satisfecho de que todo esto ya terminó”, indicó este viernes.

“Han sido casi tres años de lo mismo, de audiencias de corte y testimonios. Lo que más extraño de mi hermano es su forma peculiar de bromear.  Era muy serio pero bromeaba con todos nosotros. Siempre tenía algo chistoso que decir. Como el era policía siempre nos quiso poner en cintura y los sobrinos siempre bromeaban de que nos había ‘caído la ley’ cuando llegaba a una fiesta. Yo lo extrañaré todos los días de mi vida”, dijo Vega.

Por su parte, Britta King —hermana de la agente Zerebny— declaró que el acusado “merece dolor y muerte”. Y agregó que el dolor de su familia es inmenso y que nunca calmará.

Pena capital en California

El tema de la pena de muerte en California está en el ojo del huracán desde el gobernador Gavin Newsom implementó una moratoria, que ordena el aplazamiento de las ejecuciones de 737 personas.

“Nuestro sistema de pena de muerte ha sido, en cualquier medida, un fracaso. No ha proporcionado ningún beneficio o valor de seguridad pública como elemento disuasorio”, declaró en marzo pasado.

Esto significa que mientras Newsom sea gobernador, no habrán ejecuciones en el Estado Dorado. Para que la pena de muerte sea eliminada, los votantes deben decidirlo en las urnas —algo que casi se lograba hace tres años.

Según datos del sistema penitenciario de California, el ultimo condenado a muerte en ser ejecutado fue Clarence Ray Allen, de 76 años de edad, en 2006. El hombre fue sentenciado a morir por un triple homicidio orquestado detrás de las rejas para silenciar a testigos de otros asesinatos.

El día del atrincheramiento

José ‘Gil’ Vega, quien tenía 63 años de edad y estaba a punto de jubilarse, respondió a un llamado de disturbio doméstico junto con la joven agente Lesley Zerebny.

Al arribar, Félix Hernández los recibió —según diversos medios locales— con un ataque ‘tipo emboscada’ junto a disparos provenientes de un rifle AR-15.

Luego de abrir fuego, y ataviado con un chaleco antibalas, el atacante se parapetó por varias horas hasta que se rindió y fue arrestado.

Zerebny acabada de regresar al trabajo tras haber dado a luz a una niña.

Mientras que, Vega murió el día del cumpleaños de su hija menor. Sus familiares dijeron que durante el último verano de 2016, había comprador equipo para acampar y palos de golf para poder disfrutar tras su jubilación, la cual se iba a hacer efectiva en diciembre de ese año.

En Palm Springs no se habían reportado muertes de agentes durante el cumplimiento de su deber desde 1962.